Durante 2025, el cuarteto cordobés consolidó su lugar entre los géneros más escuchados del país. Los datos oficiales de plataformas como Spotify, muestran un crecimiento sostenido del consumo digital, con artistas que lograron trascender Córdoba y posicionarse en listas nacionales.
La combinación de lanzamientos constantes, colaboraciones y una fuerte identidad sonora permitió que el cuarteto se mantuviera competitivo frente al pop urbano y el trap, dominantes en el ecosistema digital.
Quiénes fueron los cuarteteros más escuchados de 2025
En lo más alto del ranking aparece Q’Lokura, una de las bandas más escuchadas del año. Con una presencia permanente en listas de cuarteto y música argentina, el grupo logró sostener altos niveles de reproducciones gracias a versiones en vivo, reversiones de clásicos y una agenda de lanzamientos constante. Su crecimiento refleja un cambio clave: el público joven adoptó al cuarteto como parte de su consumo diario en plataformas, no solo como música festiva.
Otro de los grandes nombres de 2025 fue Luck Ra. Con un estilo que cruza cuarteto, pop y música urbana, el artista se mantuvo entre los más escuchados del país. Sus canciones lograron una alta rotación en playlists generales, ampliando el alcance del género hacia audiencias que tradicionalmente no consumían cuarteto.

El 2025 también estuvo marcado por el crecimiento de voces femeninas. Euge Quevedo se posicionó entre las artistas más escuchadas del año en tercer lugar, impulsada por su proyecto solista y su trabajo con LBC. Su presencia en rankings nacionales refleja un cambio en la escena, históricamente dominada por figuras masculinas.
También se destacaron referentes históricos del género. La Konga mantuvo su lugar gracias a lanzamientos en vivo y colaboraciones, mientras que Ulises Bueno continuó sumando millones de reproducciones, demostrando que su música sigue siendo transversal a generaciones. El ranking confirma que el cuarteto atraviesa uno de sus mejores momentos en el entorno digital. Lejos de limitarse al baile o al consumo local, el género se adaptó al streaming, amplió su público y se consolidó como parte central de la música popular argentina.


































