Talleres encontró alivio en el 2-0 sobre Gimansia en el Kempes, un triunfo sanador para una semana demoledora, entre la despedida de Alexander Medina por la mala campaña, y las crecientes versiones de que el plantel está dividido y en conflicto. Lo que fue negado por Andrés Fassi.
Ante los rumores, el presidente Albiazul los desestimó enfáticamente. “Es un juego ya muy viejo, de chicanas y de golpes bajos que se generan. De gente sin identidad (por usuarios de redes sociales), sin valores, que quiere confundir”, afirmó.
Para en el acto remarcar, en declaraciones a Cadena 3: “El grupo está muy bien, el grupo está unido, con fortaleza interna, de darle a la gente lo mejor”. Y completó: “Talleres es mucho más que la chicana y el amarillismo de redes sociales. Más de pie que nunca”.
LOS CAMBIOS A FONDO EN TALLERES
Al margen de que Andrés Fassi desmintió peleas en el plantel de Talleres, mucho se habló de lo que fue el vestuario tras la humillante eliminación de Copa Argentina, y de la división en grupos (¿uno liderado por Guido Herrera y otro por Rubén Botta?), en medio de reclamos por el premio por el título en Paraguay; hubo bisturí a fondo en la formación.

En parte puede guardar relación con que el martes Talleres se juega mucho ante Libertad en Copa Libertadores, tras el debut con derrota frente al Sao Paulo. Pero los cambios, pedidos por la gente, demostraron que ya no hay intocables. Incluído el capitán Herrera. Y muchos piensan que hubo ingerencia de Andrés Fassi en esta decisión.
“Este grupo, le toque a quien le toque, va a seguir demostrando coraje, valentía y mucho amor propio”, afirmó Pablo Guiñazú, ahora DT interino, tras la victoria sobre Gimnasia. Paños fríos para una semana muy complicada en el mundo Talleres.