El dolor por la pérdida de Jeremías Monzón sigue calando hondo en su círculo íntimo, y sus familiares no cesan en el reclamo de justicia tras el sangriento episodio ocurrido en la capital santafesina. En una reciente entrevista, su madre reconstruyó con crudeza los detalles de aquel fatídico hecho que le arrebató la vida a su hijo de apenas 15 años. Lejos de ser un incidente casual, la mujer describió el ataque como una acción planificada y cargada de una violencia desmedida, dejando en claro que para ella no hubo lugar a dudas: se trató de una agresión directa y letal.
La mujer recordó los últimos momentos del adolescente, haciendo hincapié en la impunidad con la que actuaron los agresores. Con la voz quebrada por la angustia, relató cómo la vida de Jeremías se extinguió en cuestión de segundos en un contexto de inseguridad que golpea a toda la provincia. “No le dieron oportunidad de nada”, expresó Romina, la madre de Jeremías, remarcando que el modo en que se perpetró el asesinato guarda todas las características de un ataque sicario por la frialdad y precisión de los movimientos de los involucrados.
El impacto de las nuevas imputaciones en la causa
“Lo que le hicieron a mi hijo fue una ejecución”, sentenció con firmeza la madre del menor, diferenciando este hecho de un intento de robo o un enfrentamiento casual. El avance de la justicia, que recientemente sumó a un tercer menor de edad como imputado en la causa, no trajo alivio sino que reavivó el trauma de lo sucedido. Para la familia, la saña del ataque demuestra que los responsables tenían un objetivo claro y este nuevo paso procesal confirma la complejidad del grupo que actuó aquel día.
La madre del joven describió la sensación de desprotección que sienten, denunciando que la justicia a veces parece avanzar con una lentitud que profundiza el sufrimiento. Su lucha hoy se centra en evitar que el nombre de Jeremías sea una cifra más dentro de las estadísticas policiales de la provincia.

Un pedido de justicia para preservar su memoria
La familia hizo un llamado a la comunidad para que la investigación no se detenga. La madre de Monzón concluyó su testimonio con la promesa de no bajar los brazos hasta que todos los responsables enfrenten una sentencia firme. ”No hay palabras para describir esto, te juro que no le deseo a nadie esto. En este momento lo único que tengo de Jere es un nicho”, expresó con dolor la madre del chico asesinado el 18 de diciembre.
Los avances del caso
La principal imputada enfrenta una expectativa de pena de hasta 15 años de prisión. La fiscal Ana Laura Gioria brindó detalles tras la audiencia imputativa del tercer investigado y explicó que dos adolescentes no punibles quedaron bajo la órbita de la Secretaría de Niñez.

































