Se confirmó el fallecimiento de Laura Esther Delmas, la mujer de 63 años que el pasado 6 de enero se había prendido fuego dentro de la comisaría de Campo Grande. La víctima sufrió quemaduras de gravedad en aproximadamente el 35% de su cuerpo y permaneció internada en terapia intensiva en el Hospital Samic de Oberá, donde finalmente murió tras nueve días de agonía.
El hecho causó un profundo impacto en la opinión pública provincial y tomó mayor relevancia luego de que trascendieran imágenes de una cámara de seguridad de la dependencia policial. En las grabaciones se observa el momento en que la mujer ingresó a la comisaría durante la madrugada y, tras un breve intercambio con una oficial, inició el fuego que le provocó lesiones de extrema gravedad.
Posteriormente se conoció que Delmas se habría rociado con alcohol antes de entrar al edificio policial. Las circunstancias y los motivos que la llevaron a tomar esa drástica decisión continúan siendo motivo de investigación.
Familiares de la mujer señalaron que atravesaba un difícil momento personal, vinculado a situaciones familiares previas, entre ellas un hecho reciente que involucró a uno de sus hijos, quien había estado detenido días antes y ya se encontraba en libertad al momento del episodio.
El caso se encuentra bajo análisis judicial y sigue generando repercusiones a nivel provincial, tanto por la gravedad del hecho como por el contexto en el que ocurrió.



































