Pocas cosas tan ricas pueden transformarse en algo horrible como una gaseosa sin gas. Es muy común que cuando compramos botellas grandes nos sobre un poco, pero cuando queremos volver a tomar el sabor es otro. Todos necesitamos conocer algún truco para solucionarlo.

Adónde va a parar ese gas o cuál es la explicación científica, química o física de este flagelo es de una complejidad que no tenemos por qué responder ahora. Lo que sí traemos son dos supuestas soluciones que podría alargarle la vida al sabor de nuestras bebidas preferidas.
De entre todas las alternativas que se manejan, hubo dos que llamaron la atención y que, dicen, son bastante efectivas. Será cuestión de probarlas.
Opción 1: convertir la botella en un sifón
Una de las explicaciones del por qué el gas desaparece tiene que ver con el hecho de que se abra a cada rato para tomar. Este hombre asegura que el modo de eliminar ese paso es colocándole un pico de sifón.
“Se lo sacamos a una soda descartable, se lo ponemos a la botella y listo. Con sacudir apenas un poco vemos como dura el gas”, señaló este “tiktoker buscado por la NASA”.
Opción 2: cambiar el modo en que se guarda
Otra propuesta es guardar la botella boca abajo. La explicación es que guardada normalmente el gas “busca escapar” y encuentra su punto de fuga en el pico de la botella. En cambio de manera inversa, el líquido hace presión en la boca y el gas quiere salir, pero se encuentra con la parte trasera de la botella, por eso se mantiene.
El joven asegura que con este método hacía “dos días que tenía la botella en la heladera y la bebida seguía con gas”. Advirtió, no obstante, que no fue idea suya sino que lo que aplicó de un video de TikTok.