A 25 años de la muerte de la princesa Diana de Gales en un accidente de auto, decenas de admiradores depositaron flores y recuerdos frente a su antigua residencia en Londres y junto al túnel de París donde perdió la vida.
La princesa de Gales, cuyo matrimonio con el príncipe Carlos cautivó al mundo hasta que se deshizo públicamente con infidelidades y divorcios, murió en un dramático accidente el 31 de agosto de 1997.
“Era una celebridad global”, dijo a AFP el camarógrafo jubilado Claude Gautier, de 79 años, en el memorial improvisado en París. “Tenía clase, deportividad, elegancia. Todo el mundo está triste hoy”, aseguró. “Se me ponen los pelos de punta al pensar que murió aquí debajo”, añadió la turista alemana Ulrike Plank, de 64 años. “Hoy echamos mucho de menos a alguien como ella. Si miran en el mundo, no hay nadie así”, agregó.
Sus admiradores también depositaron flores y fotografías a las puertas del Palacio de Kensington, donde vivió en Londres. Y en la mansión de la familia Spencer, donde Diana está enterrada, su hermano Charles izó el miércoles la bandera británica a media asta.
Lady Di, un ícono que permanece a 25 años de su muerte
Diana, que murió con 36 años, sigue siendo recordada en el Reino Unido como icono de moda y por haber roto las rígidas convenciones de la realeza.
Como muestra de la fascinación que sigue suscitando, el pasado fin de semana se subastó un Ford Escort suyo por 737.000 libras (864.000 dólares). Sus problemas matrimoniales también aparecerán en la nueva temporada de la exitosa serie de Netflix “The Crown” a finales de este año.
Joe Little, editor jefe de la revista Majesty Magazine, considera que Diana influyó en sus hijos para que fueran menos formales que la realeza tradicional. “Son mucho más ‘afectivos’ de lo que habrían sido”, afirma, señalando los abrazos que dio Guillermo a las futbolistas de la selección inglesa de fútbol tras su victoria en la Eurocopa 2022.
“Guillermo ve que no es necesaria mucha de la formalidad en la vida real que existía cuando su padre tenía una edad similar, la institución monárquica funciona bien sin todo ese almidón”, añade.
“Compartiré el espíritu de mi madre con mi familia, con mis hijos, que querría que la hubiesen conocido”, afirmó la semana pasada Enrique, que admitió haber sufrido problemas psicológicos tras la muerte de Diana.
“Quiero que sea un día lleno de recuerdos de su increíble trabajo y de amor por la forma en que lo hizo”, afirmó durante una cena en Estados Unidos de recaudación de fondos para su organización benéfica Sentebale, que ayuda a jóvenes con sida.