Quién es el cordobés que filmó una película porno en las sierras y creó un imperio

Pasó de grabar casamientos y fiestas de 15 a liderar el festival erótico más importante de la región.

Quién es el cordobés que filmó una película porno en las sierras y creó un imperio
Un cordobés filmó una película porno en las Sierras.

A principios de los años 2000, un cordobés decidió torcer el destino familiar de una casa de psicólogos para aventurarse en la industria del cine para adultos. Egresado de una facultad privada de cine y video, comenzó su carrera grabando eventos sociales, pero la falta de presupuesto para proyectos independientes lo llevó a identificar un nicho inexplorado: el contenido erótico autóctono.

Un cordobés filmó una porno en las Sierras de Córdoba

La idea surgió en 2004 durante un asado con amigos. Ante la demanda de contenido local en los videoclubes, el cordobés Cristián Sassi y sus compañeros de facultad publicaron un aviso en el diario La Voz convocando a un “casting para película condicionada”. El impacto fue inmediato, aunque el proceso estuvo lleno de imprevistos: se presentaron 110 hombres y solo dos mujeres que no daban con el perfil buscado.

Cristián Sassi, director de las películas autóctonas.
Cristián Sassi, director de las películas autóctonas.

Finalmente, tras reclutar personal en cabarets locales, rodaron “Córdoba al palo”, la primera producción porno grabada íntegramente en los paisajes serranos. El título fue un guiño a la canción de la Bersuit Vergarabat, popular en aquel entonces. Sin embargo, el debut cinematográfico no trajo la riqueza esperada; en su primer viaje a Buenos Aires para vender el material en VHS, apenas lograron cubrir los costos de inversión.

A pesar del tropiezo económico inicial, ese viaje conectó a Sassi con Víctor Maytland, un referente histórico del cine triple X en Argentina. Bajo su tutela, aprendió trucos del oficio. Durante casi siete años, Sassi construyó una filmografía que incluyó títulos como Sierras al palo, Rubias al palo y Palo y Palo, aprovechando las locaciones naturales de la provincia. Su enfoque se diferenció por mostrar “cuerpos reales” y diversidad, alejándose de los estándares rígidos de la industria porteña.

El salto al imperio de la “Sexpo”

Con la llegada de la crisis económica en España en 2008 y la decadencia del formato VHS, Sassi entendió que el negocio debía evolucionar. Fue entonces cuando fundó la Sexpoerótica, una feria que comenzó en un boliche y hoy es considerada el festival erótico más grande de América Latina.

La feria de sexo y erotismo más grande del país.
La feria de sexo y erotismo más grande del país.

El evento, que se realiza anualmente en Córdoba, ha logrado normalizar el consumo de productos eróticos, eliminando la vergüenza asociada a los antiguos videoclubes. La propuesta actual incluye: stands de lencería y sex shops; espacios dedicados al sadomasoquismo y la realidad virtual; charlas sobre sexualidad y “citas rápidas”.

Un presente alejado de la dirección

Hoy, Sassi se define como un empresario del entretenimiento y asegura que no volvería a dirigir cine porno, argumentando que la figura del director en ese rubro “murió” ante el auge de los contenidos digitales autogestionados por los propios actores.

El cordobés que alguna vez se endeudó para filmar en las sierras hoy gestiona una marca registrada que convoca a miles de personas cada año, consolidando un imperio basado en la celebración del placer sin prejuicios. Su primera película, aquella que prometía hacerlo millonario, hoy se vende como una reliquia de colección en sitios de subastas online.