El fútbol de Córdoba amaneció este domingo 25 de enero con una noticia que afecta directamente al corazón de Racing de Córdoba: el fallecimiento de Oscar “Panza” López. El histórico exjugador tenía 75 años y atravesaba un delicado estado de salud que lo mantenía en un geriátrico durante el último tiempo. Su deceso marca el final de una era para los hinchas de Nueva Italia, quienes lo recuerdan como un referente ineludible de la institución.
Falleció una histórica figura del fútbol de Córdoba
Oscar López no fue un jugador más en la historia de Racing de Córdoba. Su vínculo con el club se extendió formalmente entre 1976 y 1982, período en el cual se consolidó como un mediocampista de gran despliegue y jerarquía técnica. Quienes lo vieron jugar lo definen como un “ocho” de los de antes: un volante ofensivo fenomenal, hábil con la pelota y eficaz en el retroceso para la marca.
Su nombre quedó grabado en las páginas grandes del deporte nacional al integrar el plantel que alcanzó la final del Campeonato Nacional de 1980. Aquel equipo, que terminó como subcampeón tras caer frente a Rosario Central, es recordado como uno de los puntos más altos del fútbol cordobés en Primera División. López aportó en aquel entonces la cuota de experiencia necesaria para potenciar un grupo que también participó activamente en el Nacional de 1978.
Trayectoria y formación profesional de Oscar López
Aunque su nombre es sinónimo de Racing, la carrera de “Panza” López tuvo sus cimientos en otro club tradicional de la ciudad: Instituto. Fue en la “Gloria” donde dio sus primeros pasos como futbolista profesional antes de recalar en Nueva Italia para escribir su historia más conocida.

Además de su paso por la capital, López dejó un grato recuerdo en el interior provincial, específicamente en Sportivo Belgrano de San Francisco. Su versatilidad en el campo de juego y su visión táctica le permitieron trascender las fronteras de los clubes, cosechando amistades entrañables en el ambiente, como la que mantenía con otra gloria del club, el “Pato” Gasparini.
Una vez retirado de la actividad profesional, López decidió volcar sus conocimientos al servicio de las nuevas generaciones. Se desempeñó como director técnico, liderando proyectos en diversas instituciones locales. Entre sus pasos más destacados por el banco de suplentes se encuentra su labor en el Club Lasallano, donde también dejó su impronta como formador y estratega.
La noticia de su partida ha generado múltiples expresiones de dolor en redes sociales y ámbitos institucionales, donde se resalta no solo su calidad como deportista, sino su calidad humana. Con su fallecimiento, se despide a uno de los últimos grandes volantes de una época irrepetible para el fútbol regional.
































