Un 30 de julio de 1989, en el Gigante de Alberdi, se jugó un clásico entre Belgrano y Talleres que quedó para la historia. Fue el último que ganó el equipo local en ese estadio, que actualmente lleva el nombre de Julio César Villagra. Luego hubo más enfrentamientos pero, en su mayoría, se jugaron en el que hoy se conoce como estadio Kempes.
La reacción de Belgrano ante Talleres en 1989 y el goleador inesperado
Esa tarde invernal, por la Copa Neder Nicola, el Pirata que participaba de la vieja B Nacional, dio vuelta un 0-2 en contra ante la T, que jugaba en Primera División. Marcelo Flores en contra y Pochettino pusieron en ventaja al Matador.
Luego, llegó la reacción con un tiro libre de Julio César Villagra y dos goles de un delantero, de 1,92 metros de estatura, que había llegado de Estación Quequén de Necochea: Luis Paquillo Sánchez, quien fue el inesperado héroe de la jornada.
Habló el goleador del último clásico que Belgrano le ganó a Talleres
“Lo primero que se me viene a mi memoria de esa tarde en aquel partido en el 89 fue la salida del equipo. Increíble el recibimiento de la gente. Eso fue primero lo que me aturdió en la situación de hasta emocionarme, pero la verdad que fue algo hermoso”, recordó Sánchez en diálogo con Vía Córdoba.

Y enseguida rememoró los goles: “Empezamos perdiendo 2 a 0. En un momento pensé: ‘Creo que ni llego a la casa porque me voy a volver a Necochea’. Después del gol de la Chacha Villagra, en el segundo tiempo el primero que hice fue un centro de Marcelo Ávalos y yo me estiré con el pie derecho y acabé de tocarla y entró en el primer palo”.

Y siguió: “En el segundo, fue un centro de Marcelo Bonetto, que lo sobra a todos y Váttimos la quiere parar, le rebota y cuando me queda a mí, no dudo. De sobrepique le pegué y se la crucé al arquero”.
“Después lo que vino fue increíble: la explosión, me acuerdo que fui a festejarlo atrás del arco donde estaba toda la toda la hinchada y cuando llegué como para colgarme del alambre me volví para atrás porque creía que se me caían todos arriba”, cerró.
Paquillo Sánchez y su fugaz paso por Belgrano
Luego de ese clásico, que le sirvió como inmejorable presentación en sociedad, Paquillo Sánchez sólo metió un gol y, en el inicio de la segunda rueda decidió rescindir su contrato con Belgrano y volverse a Necochea.

“No jugué para nada bien, no rendí para nada bien. Me costó. Tal vez no tenía el fuego sagrado para jugar en Belgrano de Córdoba, en un grande. Tenía un muy buen equipo, con jugadores increíbles como la Chacha, Javier Sodero, el Diablo Monserrat, Lucio Alonso, Arias, Herrera”, recordó Sánchez.
Ídolo en Villa Mitre pero recordando a Belgrano
Luego de dejar Córdoba, Paquillo fue ídolo y referente durante muchos años en Villa Mitre de Bahía Blanca, ciudad en la que formó su familia, en donde vive y en la que trabaja en el Pami.
El exdelantero expresó su emoción de haber pasado por un club como el de barrio Alberdi: “Belgrano fue un sueño que nunca lo soñé, en realidad. Yo no tenía mucha aspiración en el fútbol. Jugar en en mi ciudad, Estación Quequen, ascender al Nacional B, yo medio como ya estaba ‘hecho’ en el fútbol”.

También agregó: “El recuerdo de haber jugado en Belgrano me infla el pecho. Hay hinchas acá en Bahía que me dicen ¿qué sentiste? ¿cómo jugaste? Quedan en la historia los dos goles a Talleres que nunca se van a borrar en mi memoria“.
Y cerró diciendo: “Me encantaría volver a Alberdi a ver un partido ahí. Ojalá pueda. El tema de que me reconozcan o no, no me importa. A mí, haber jugado en Belgrano, me llena orgullo”.