La tranquilidad de barrio Martin se vio sacudida este martes por un golpe delictivo que parece extraído de un guion cinematográfico. Un departamento de la zona céntrica de Rosario fue el escenario de un robo millonario donde los delincuentes lograron alzarse con una suma que ronda los 20 mil dólares y una importante cantidad de joyas. Lo que en principio parecía un descuido terminó revelando una trama de traición y planificación que puso en la mira a quienes debían cuidar el hogar.

La secuencia delictiva comenzó a gestarse en horas de la mañana, bajo la apariencia de una jornada habitual de trabajo. Según se desprendió de la investigación, el acceso de los delincuentes al edificio fue facilitado mediante el engaño. El portero del inmueble consultó a la cuidadora de la vivienda sobre la llegada de un supuesto cerrajero; tras recibir el visto bueno desde el interior del departamento, el hombre subió sin obstáculos, iniciando así el proceso para vaciar la caja fuerte.
Cámaras de seguridad y el rol de la cuidadora
La tecnología fue clave para desentramar el “paso a paso” de los delincuentes. A través de las filmaciones de las cámaras de seguridad, se pudo reconstruir cómo una joven de 29 años, identificada como Tamara G., habría tenido una participación fundamental en el hecho. Las imágenes muestran el momento exacto en el que el dinero y las pertenencias de valor salían del domicilio en un bolso, apenas minutos antes de que la hija de la víctima llegara al lugar y descubriera la escena del crimen.
El hallazgo de la caja fuerte abierta y vacía pasadas las 15 horas disparó el llamado inmediato al 911. La rápida denuncia de la familia, sumada al análisis de los registros de video, permitió a las autoridades policiales identificar y detener a la cuidadora. A pesar de los intentos por desvincularse del hecho, las pruebas recolectadas por los investigadores resultaron contundentes para señalarla como la pieza interna que permitió el ingreso del supuesto operario.

La intervención de la Comisaría 2ª y de la Justicia provincial permitió determinar que el robo fue ejecutado con precisión quirúrgica. Mientras la familia confiaba en la seguridad de su hogar, los cómplices de la detenida lograron escapar con el botín antes de que se activara la alerta policial. Actualmente, las fuerzas de seguridad trabajan intensamente para dar con el paradero de los otros involucrados que habrían recibido el bolso con los billetes y las alhajas en la vía pública.
Este nuevo episodio de inseguridad bajo la modalidad de “cuento del tío” vuelve a encender las alarmas entre los vecinos de barrio Martin. Las autoridades recomiendan extremar las precauciones al momento de autorizar ingresos de personal de servicios, incluso cuando la solicitud provenga de personas de confianza dentro del hogar, para evitar caer en ardides que, como en este caso, terminan con pérdidas económicas irreparables.




































