A mediados de noviembre del año pasado, luego de que quedaran desiertas dos licitaciones y de no lograrse un acuerdo para renovar de manera directa la concesión del servicio de transporte urbano de pasajeros, la Municipalidad de Puerto Esperanza, resolvió asumir la prestación de forma directa. Para garantizar el funcionamiento del sistema, el Ejecutivo local adquirió cuatro unidades.
La decisión fue bien recibida por la comunidad, aunque implicó un desafío significativo para la gestión municipal, al tratarse de una responsabilidad que tradicionalmente recaía en una empresa concesionaria. En la actualidad, debido al período de vacaciones, el servicio funciona con horarios restringidos y mantiene el valor del pasaje en 1.500 pesos.
De cara al inicio del ciclo lectivo, el municipio analiza la posibilidad de incorporar una unidad más a la flota, con el objetivo de optimizar la frecuencia y mejorar la cobertura del servicio. Actualmente, el sistema cuenta únicamente con cuatro colectivos en circulación.
En paralelo, desde el Ejecutivo municipal señalaron que se mantiene abierta la posibilidad de convocar nuevamente a una licitación para concesionar el servicio en el futuro, al considerar que existe una necesidad imperiosa de encontrar una solución de fondo para el transporte urbano.
Respecto a la sustentabilidad económica, se indicó que la recaudación actual no alcanza para cubrir los costos de mantenimiento y operación de las unidades, una situación que se repite en distintos puntos del país y que continúa siendo uno de los principales desafíos del sistema de transporte público.
Fuente: Norte Misionero


































