Desde este viernes 28 de febrero se podrá pagar en dólares en Argentina con tarjeta débito: cómo será

Se podrán efectuar sobre cuentas propias. De esta forma se profundiza la competencia de monedas. Además, es una forma de monetizar la economía para apuntalar la reactivación.

Desde este viernes 28 de febrero se podrá pagar en dólares en Argentina con tarjeta débito: cómo será
Sacan de circulación billetes de 20, 50 y 100 dólares: hasta cuándo se pueden cambiar

A partir de mañana los pagos dentro de la economía argentina podrán realizarse en forma indistinta en pesos o en dólares sobre cuentas propias con tarjetas de débito, lo cual profundiza la competencia de monedas, uno de los pilares del programa económico del presidente, Javier Milei.

El objetivo de este nuevo régimen es lograr una mayor estabilidad macro económica y el control de la inflación diversificando la oferta monetaria.

Este viernes 28 de febrero vence el plazo que el Banco Central le dio a las entidades bancarias y a las empresas procesadoras de pagos para que adecúen los sistemas para que los consumidores puedan pagar sus consumos utilizando tarjetas de débito y billeteras virtuales.

Desde el sector privado aseguraron que los sistemas ya están en condiciones para comenzar a operar, pero son cautelosos.

“No se espera que haya mucho movimiento. Por un lado, no hay mucha expectativa de que se usen dólares para pagos chicos y frecuentes. Y en cuanto a las operaciones de monto grande (que es donde más se justificaría pagar en dólares) la duda no es por el proceso operativo sino por los límites disponibles en los medios de pago, que podrían limitar operaciones de monto grande”, advirtieron desde el sector bancario.

Si bien la opción de pago en moneda extranjera ya estaba vigente, ahora se añade la opción de efectuarla con las tarjetas de débito y billeteras virtuales en forma directa. Y también se abre la posibilidad de los pagos en cuotas.

El nuevo esquema demandó de un tiempo para su implementación, dado que se requería normalizar las principales variables, frenar la inflación, además de una serie de medidas técnicas para su pleno funcionamiento.

Entre otros efectos, la medida apunta a que el público pueda utilizar libremente los dólares que, por ejemplo, originó el blanqueo de capitales y que están depositados en distintas cuentas. A su vez, es una monetización de hecho de la economía, dado que los consumidores tendrán disponible sus tenencias para volcarlas al circuito comercial. Este proceso es el que se define como dolarización endógena.

Actualmente, los depósitos en dólares superan los U$S 30.000 millones y el gobierno pretende que comiencen a circular libremente por la aparato económico para fortalecer la recuperación de la actividad.

Por otro lado, esta flexibilidad genera que ante la opción de pago en dólares no sea necesario su liquidación en el mercado de cambio, lo cual quita presión sobre el precio de la divisa. Por ejemplo, un consumidor que debe realizar una compra de U$S 5.000 no tendrá la necesidad de movilizar el efectivo, o cambiarlos por pesos, sino que directamente se le debitará de su cuenta mediante la utilización de la tarjeta de débito o la billetera virtual.

El mecanismo también estará disponible para compras cotidianas de cualquier rubro –supermercados, indumentaria, juguetería, etc- pero la condición es que el comercio ofrezca esta posibilidad.

La adhesión al sistema es voluntaria, por eso que caso que un comercio no se haya sumado, el consumidor no podrá exigir esa opción.

Como paso previo, el Gobierno ya había habilitado a los comercios a exponer los precios tanto en pesos como en dólares y además diseñó un sistema de facturación especial.

Cabe apuntar que la relación de tipo de cambio entre pesos y dólares que se exhibirá será a libre elección de quien ofrece el bien o servicio y no tiene por qué responder a alguna de las cotizaciones que muestra el mercado. Por ejemplo: una camisa podrá vender a $ 120.000 o U$S 100, pero si como forma de promoción el comerciante quiera que el precio en dólares fuera de U$S 90, está habilitado a hacerlo.

Junto a este esquema el Banco Central creó el “DEBIN Programado” (Débito Inmediato programado) que permite a los titulares de cuentas pagar en cuotas fijas en pesos o en dólares con una única autorización.

La cantidad de cuotas, y su monto, deberán ser fijas y establecidas de antemano. Cada plan de pagos deberá contar con la aprobación del vendedor y del comprador. El vendedor será el primero que deberá aprobar la operación. Por otro lado, tras el pago de la última cuota el proceso queda completo sin necesidad de nuevas acciones.