Lionel Messi suele ser noticia por su magia con la pelota, pero esta semana rompió internet al mostrar su faceta más relajada, y competitiva, en una entrevista exclusiva con Nicolás Occhiato para Luzu TV. La charla, catalogada como “la del año”, comenzó con un momento de tensión futbolística que descolocó al astro y se volvió viral al instante: el conductor de Nadie Dice Nada se atrevió a tirarle un caño al mejor jugador del mundo en su propia casa.
“Muy temprano lo tiraste”: El enojo de Messi tras el lujo de Occhiato
El hecho sucedió cuando ya estaban sentados, preparándose todos para la entrevista. Nico Occhiato vio la pelota, a Messi abierto de piernas y no desperdició una oportunidad única en su vida acompañada de un “ojo con el caño”.
Rápidamente, hubo risas y palabras del rosarino a tono de broma: “Un desubicado. Me voy a la mierda y no hacemos nada”. Además, después siguió con el tema y cuestionó la aparición de una pelota en la escena de una entrevista: “¿Esta que, la tenías para tirarme el caño, no más?, ¿querías hacer eso no más?, ¿cuánto lo estuviste pensando?“.
A lo que el conductor respondió sin quedarse atrás: “No te abras de gambas porque te tiro otro”.
El Messi “raro” y la obsesión por el orden doméstico
Ya sentados y más tranquilos, la conversación derivó hacia la intimidad de la familia Messi-Roccuzzo. Leo sorprendió al autodefinirse de una forma muy particular: “Tengo mi parte de que soy más raro que la mierda también”. El ídolo confesó que disfruta mucho de la soledad y que el caos de tener tres hijos corriendo a veces lo satura.
Uno de los puntos más llamativos fue su manía por el orden, algo que comparte, y a veces sufre, con Antonela. Messi admitió que necesita saber dónde está cada cosa y que no soporta que le muevan sus objetos.


































