En un contexto donde muchas personas buscan alternativas o complementos a la medicina convencional, el ayurveda vuelve a ganar protagonismo. Se trata de un sistema de salud tradicional que nació en la India hace más de 5000 años y que hoy es reconocido como una forma válida de medicina tradicional.
Su propuesta central es simple y ambiciosa a la vez: lograr el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. El término ayurveda surge de las palabras sánscritas “ayu”, que significa vida, y “veda”, que significa conocimiento. Es decir, “conocimiento de la vida”.
Hoy en día, el ayurveda gana interés entre el público general. Así lo da cuenta la plataforma Google Trends, la cual indexa tendencia recientes en el popular buscador web: las pesquisas referidas a este sistema de salud han tenido un aumento marcado en los últimos días en Argentina.
Un enfoque integral para la salud
A diferencia de otros enfoques médicos que se concentran en síntomas aislados, el ayurveda parte de una visión integral del ser humano y busca prevenir enfermedades a través de hábitos cotidianos, alimentación consciente y prácticas que acompañen los ritmos naturales del cuerpo.
Uno de los pilares del ayurveda es entender que cada persona es única. Los tratamientos no son estandarizados, sino que se adaptan al biotipo, al estilo de vida y al estado emocional de cada individuo. Los especialistas explican que esta medicina incluye mente, cuerpo y alma, y que no fragmenta al cuerpo en partes, sino que observa al paciente como un todo.
En una consulta ayurvédica, la escucha tiene un rol central. Se indagan los hábitos de sueño, la digestión, la alimentación y el nivel de estrés, porque cualquier alteración en estas áreas puede reflejar un desequilibrio más profundo. A partir de ese diagnóstico integral, se sugieren cambios progresivos en la rutina diaria, la dieta y la actividad física.
Cómo contribuye a la salud mental
El ayurveda no solo apunta a prevenir enfermedades físicas, sino también a fortalecer el bienestar emocional. Prácticas como la meditación, el yoga y la respiración consciente forman parte de su enfoque para reducir el estrés y mejorar la claridad mental.
Además, utiliza hierbas con propiedades adaptógenas, es decir, plantas que ayudan al cuerpo a responder mejor al estrés. La más conocida es la ashwagandha, que fue objeto de diversos estudios en los últimos años.

Investigaciones en estudiantes universitarios mostraron que su consumo durante un mes se asoció con mayor energía, mejor calidad de sueño y menor sensación de ansiedad.
La importancia de la alimentación
Para el ayurveda, la nutrición es la base del bienestar. No se trata de dietas rígidas ni de eliminar grupos enteros de alimentos, sino de aprender a comer de una manera más acorde a las necesidades de cada persona. La alimentación suele centrarse en cereales, legumbres, vegetales, frutas y semillas, con la posibilidad de incluir carne en menor proporción, según la cultura y el biotipo.
También se tienen en cuenta los horarios de comida y de descanso, ya que el ayurveda considera que respetar los ritmos naturales del cuerpo mejora la digestión, el sistema inmune y la energía diaria.
Cabe destacar, sin embargo, que aunque la Organización Mundial de la Salud reconoce la importancia de la medicina tradicional y promueve su integración responsable, los tratamientos ayurvédicos deben evaluarse con criterios científicos y utilizarse como complemento, no como reemplazo, de la medicina convencional en casos que lo requieran.
































