Un grave episodio de violencia animal sacudió a la localidad de Fray Luis Beltrán este lunes por la tarde. Una niña de 8 años fue víctima del feroz ataque de un perro mientras se encontraba en una vivienda ubicada en la zona de Rosario al 700. El incidente, ocurrido cerca de las 14:55, activó de inmediato los protocolos de emergencia para asistir a la menor de manera urgente.
Tras el ataque, la niña fue trasladada en primera instancia al Hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo. En dicho centro de salud, los médicos de guardia realizaron las primeras curaciones para estabilizarla. Sin embargo, debido a la complejidad de las lesiones, se decidió su traslado inmediato hacia la ciudad de Rosario para recibir atención especializada.

El parte médico desde el Hospital Niños Zona Norte de Rosario
Actualmente, la paciente se encuentra internada en el Hospital de Niños Zona Norte de Rosario. Según los reportes médicos, la menor presenta una herida de consideración en su brazo izquierdo y permanece bajo evaluación constante por parte del equipo de especialistas. El traslado al efector rosarino busca garantizar un tratamiento de alta complejidad para evitar secuelas funcionales.
El estado de salud de la pequeña es seguido de cerca por su familia y la comunidad regional, que se mostró conmovida por la violencia del hecho. Si bien se encuentra bajo observación, los médicos monitorean la evolución de los tejidos afectados para prevenir infecciones, un riesgo común en este tipo de mordeduras caninas.

Preocupación vecinal y tenencia responsable
El suceso generó una fuerte alarma en el barrio y reavivó el debate sobre la seguridad y el control de mascotas. Los vecinos manifestaron su inquietud ante la gravedad de lo ocurrido en plena tarde, lo que vuelve a poner en el centro de la escena la importancia de la tenencia responsable de animales en zonas urbanas de gran circulación.
Finalmente, las autoridades locales recuerdan la necesidad de extremar las medidas de cuidado para evitar tragedias similares. Mientras la niña continúa su recuperación y el caso queda como un llamado de atención sobre la responsabilidad de los propietarios en el control de perros potencialmente peligrosos para garantizar la seguridad de los más vulnerables.


































