La ciudad de Princeton, Nueva Jersey, ha sido sacudida por un crimen escalofriante. Matthew Hertgen, de 31 años, fue arrestado tras asesinar brutalmente a su hermano menor, Joseph Hertgen, de 26 años, en el lujoso departamento familiar el pasado sábado por la noche.
Un asesinato con tintes macabros
De acuerdo con informes policiales citados por The Post, Matthew golpeó y acuchilló a Joseph antes de arrancarle un ojo con un tenedor y comerlo. En la escena del crimen, los agentes encontraron un arma ensangrentada, un plato y cubiertos, lo que refuerza la teoría de un episodio de canibalismo. Además, el acusado habría prendido fuego al gato de la familia, elevando aún más el nivel de brutalidad del ataque.

El suceso ha conmocionado a la exclusiva comunidad de Princeton, una ciudad universitaria reconocida por su seguridad y calidad de vida. “Es espantoso, cruzó todos los límites”, declaró una fuente policial a medios locales.
Indicios perturbadores en redes sociales
Investigaciones recientes han revelado que Matthew publicó un inquietante poema en Facebook meses antes del crimen, en el que hacía referencia a “cuchillos afilándose” y “sangre rezumando de sus ojos”, lo que ahora se interpreta como una sombría premonición.

El homicidio tuvo lugar en el complejo residencial Michelle Mews, donde las propiedades están valuadas en aproximadamente dos millones de dólares. Tras el asesinato, Matthew llamó al 911 para reportar un cadáver y un incendio.
De una vida privilegiada al horror
Los hermanos Hertgen habían tenido un pasado prometedor. Fueron estrellas del fútbol americano en Toms River North High School. Joseph se graduó en la Universidad de Michigan y trabajaba como analista en Locust Point Capital, mientras que Matthew estudió en la Universidad Wesleyan. Aunque no tenía antecedentes penales relevantes, había sido arrestado por conducir ebrio en 2017.
Su exentrenador, Joseph Mahon, expresó su incredulidad ante la tragedia: “Es devastador. No puedo creerlo. Matthew siempre fue un buen chico, trabajador y con muchos amigos”.

La familia Hertgen gozaba de una vida acomodada en Princeton. Su padre, David Hertgen, es un reconocido ejecutivo tecnológico y presidente de WiLine Networks, una compañía con ingresos anuales de hasta 100 millones de dólares.
Matthew enfrenta cargos por asesinato y otros delitos graves, y podría ser condenado a cadena perpetua. Las autoridades continúan investigando las causas detrás de este aterrador crimen que ha dejado una marca imborrable en la comunidad.