Preocupación por las consecuencias del cambio climático en 2025

El 2024 fue el año más caluroso de la historia y un organismo afirma que en 2025 los fenómenos meteorológicos pueden ser peores.

Preocupación por las consecuencias del cambio climático en 2025
(AP)
30 de diciembre de 2024, 11:28

A pocas horas de terminar el año, se registró que el 2024 fue el año más caluroso de la historia, con récords de temperatura en la atmosfera y la superficie del mar. La crisis climática se hizo presente y marcó un precedente que seguirá generando consecuencias en el futuro a largo y corto plazo. ¿Qué se espera en 2025?

Qué se espera en 2025 con los fenómenos meteorológicos extremos

Una investigación de World Weather Attribution (WWA) y Climate Central muestra que los días de calor extremo fueron mucho más impactantes en algunas regiones, especialmente el Caribe y el Pacífico, donde las personas se vieron expuestas a 150 días más de calor extremo a lo largo de todo el año. De todas maneras, casi todos los países del mundo se vieron afectados y enfrentaron más de dos meses con temperaturas altas en 2024.

El clima de esta semana en Buenos Aires
El clima de esta semana en Buenos Aires

En conclusión, debido a la crisis climática, la humanidad tuvo más de tres semanas adicionales de calor extremo en 2024. Los lugares más afectados por esta consecuencia son los cercanos a la Línea del Ecuador: el norte de Brasil, Colombia y la República del Congo.

Cuándo se espera una ola de calor en Argentina y qué zonas afectará.
Cuándo se espera una ola de calor en Argentina y qué zonas afectará.

Por otro lado, los sitios menos afectados por las altas temperaturas fueron Estados Unidos, el Reino Unido y Australia, aunque ahí también se registraron fallecidos relacionados con el calor. Según la WWA, en 2025 los fenómenos meteorológicos extremos serán más frecuentes y severos.

Las medidas que proponen los organismos para enfrentar el cambio climático

Climate Central y la WWA proponen diferentes medidas para enfrentar al cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos en los próximos años:

  • Acelerar la transición de los combustibles fósiles hacia energías renovables.
  • Mejorar los sistemas de alerta temprana.
  • Implementar notificaciones en tiempo real de las muertes por calor.
  • Proporcionar financiación internacional para ayudar a los países en desarrollo a aumentar su resiliencia.