En un nuevo golpe al narcomenudeo en la ciudad, las autoridades provinciales llevaron a cabo un operativo de gran magnitud en el barrio Tío Rolo. El procedimiento, que culminó con la demolición de una estructura utilizada para el comercio de estupefacientes, se desencadenó tras una serie de tareas investigativas que permitieron identificar el inmueble como un foco de conflicto y violencia para los vecinos del sector.
El operativo derivó en la detención de cuatro personas, quienes presuntamente formaban parte de la red de comercialización que operaba en la zona. Según fuentes oficiales, el seguimiento de una pista clave relacionada con delitos previos en la zona sur de Rosario permitió a los agentes de la Policía de Santa Fe y a la Unidad de Microtráfico del MPA localizar el aguantadero y proceder con las órdenes judiciales correspondientes.

Durante el allanamiento, las fuerzas de seguridad lograron el secuestro de diversos elementos de interés para la causa, incluyendo dosis de sustancias ilegales listas para su distribución, dinero en efectivo y dispositivos de telefonía móvil. La irrupción en el lugar tomó por sorpresa a los sospechosos, quienes fueron puestos a disposición de la Justicia para su posterior audiencia imputativa bajo los cargos de infracción a la Ley de Microtráfico.
El punto culminante de la jornada fue el derribo de la estructura, una medida que se enmarca en la política de “cese del estado antijurídico” que viene impulsando el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe. La maza y la maquinaria pesada eliminaron el punto de venta, una acción que busca no solo desarticular el negocio criminal, sino también devolver la tranquilidad a una cuadra que se encontraba bajo el asedio del delito.

Vecinos de la zona, que prefirieron mantener el anonimato por razones de seguridad, expresaron que el movimiento en el domicilio era constante y que la violencia había escalado en los últimos meses. Con esta intervención, el gobierno provincial continúa sumando cifras a su plan de compactación y destrucción de búnkeres, una estrategia que ya ha superado el centenar de inmuebles demolidos en todo el territorio santafesino desde la implementación de la nueva normativa.
Finalmente, las autoridades destacaron que la investigación permanece abierta para determinar si los detenidos tienen vínculos con bandas narcocriminales de mayor envergadura que operan en los barrios periféricos. Por el momento, la zona de Tío Rolo cuenta con presencia policial reforzada para garantizar que el punto desactivado no sea ocupado nuevamente o trasladado a fincas linderas.




































