Desde este lunes 19 de enero comenzó a aplicarse un esquema especial de funcionamiento en las terminales de transferencia Quaranta y UNaM, en el marco de la reorganización del transporte urbano de pasajeros durante el receso de verano en Posadas. La medida implica una reducción del horario habitual y se mantendrá vigente durante todo el período estival, sin una fecha confirmada para el retorno al cronograma regular.
Con este nuevo esquema, ambas terminales permanecerán abiertas todos los días entre las 5.00 y las 22.00. De esta manera, se elimina la extensión horaria que regía de lunes a viernes, cuando el servicio se prestaba hasta las 23.00, mientras que los fines de semana ya operaban bajo el mismo horario que ahora se unifica para toda la semana.
Desde el área de Movilidad Urbana explicaron que la decisión responde a una adecuación del sistema a la demanda propia de los meses de verano, período en el que se registra una menor cantidad de usuarios en las últimas horas del día. En ese contexto, se recomendó a los pasajeros planificar con anticipación sus viajes, especialmente a quienes utilizan las terminales en horario nocturno.
El cambio en los horarios se da pocos días después de la actualización tarifaria que comenzó a regir el 10 de enero en el sistema de transporte urbano y metropolitano que conecta Posadas, Garupá y Candelaria. Con el uso de SUBE Misionero, SUBÍ Misionero o tarjeta con QR, el pasaje urbano tiene un valor de 1.365 pesos en Posadas y de 1.456 pesos en Garupá y Candelaria.
En cuanto a los servicios interurbanos, las tarifas se ubican en 1.774 pesos para los tramos Posadas–Garupá y Garupá–Candelaria, mientras que el recorrido Posadas–Candelaria asciende a 2.073 pesos. Para quienes abonan sin sistema electrónico, los valores son más elevados: el pasaje urbano cuesta 1.800 pesos en Posadas y 2.000 pesos en Garupá y Candelaria, y en los tramos interurbanos los montos pueden alcanzar hasta los 2.700 pesos.
































