Gisela Mercedes Yurka, de 41 años, y su hijo Gabriel Saru Ovejero, de 7, fueron hallados muertos en una habitación del hotel Ker de Recoleta. La mujer y el niño se alojaron por una sola noche el jueves. Al otro día no bajaron a desayunar ni hicieron el chek-out, lo que alertó al encargado del lugar. Tras llamar a la policía, los encontraron sin vida en la bañera.
Tanto la madre como el hijo eran intensamente buscados por sus familiares desde el jueves. La principal hipótesis hasta el momento es que fue un asesinato seguido de suicidio.

Los investigadores descubrieron elementos claves para la investigación del caso. Se supo por fuentes oficiales que hallaron “mucha sangre, jeringas, un bisturí y dosis de insulina”. Estos datos suman información relevante al caso.
Se cree que la mujer mató a su hijo y luego se quitó la vida. El menor tenía signos de asfixia por sumersión, es decir, que la madre lo ahogó. Mientras que Gisela tenía heridas cortantes en los dos antebrazos y dos cortes en el cuello.
TN reveló los datos de la autopsia que indican que el menor murió “ahogado y también por hipoglucemia”, es decir, nivel muy bajo de glucosa en la sangre.
Por su parte, la mujer murió por un “mecanismo mixto”, causados por los cortes, ahogo e hipoglucemia.
El último posteo de la mujer que fue encontrada muerta con su hijo en un hotel en Recoleta
Gisela y su hijo Gabriel eran argentinos y vivían en González Catán. Ella era docente y había trabajado en la Asociación Civil Hogares del Espíritu Santo, en el Colegio San Mauricio y en el Instituto Nuestra Señora del Hogar.
En su perfil de Facebook, la mujer solía compartir imágenes junto a su hijo, Gabriel Saru Ovejero. La última publicación es del 9 de mayo de 2024, donde ella subió una foto con el menor y escribió: “Mi vida... Mi todo”.

































