En un encuentro definido por la intensidad en la pintura y una efectividad quirúrgica en los momentos de cierre, Jujuy Básquet derrotó a Comunicaciones de Mercedes por 68 a 63, en la competencia de La Liga Argentina de Básquet.

Con una muy buena labor colectiva y el marco de un público que vistiéndose de “jugador número 6” rugió en cada ataque, defensa y conversión, los dirigidos por Guillermo Tasso hilvanaron en la noche del domingo su segundo festejo consecutivo en este inicio de 2026, consolidando su localía ante uno de los candidatos de la categoría.
VOLANDO CONTRA CORRIENTES
Desde el salto inicial quedó claro que no sería un partido de altos porcentajes, sino una batalla de posesiones largas y roces físicos.
Comunicaciones intentó imponer condiciones en el amanecer del pleito, aprovechando su mayor talla para lastimar en el poste bajo.

El primer parcial cerró con una ventaja para la visita (18-27), reflejando la dificultad de los jujeños para encontrar tiros cómodos ante una zona muy bien plantada por el conjunto correntino. Sin embargo, el segundo cuarto marcaría el punto de inflexión necesario.
El entrenador ajustó la rotación y el equipo local encontró en la presión extendida la llave para forzar errores en la conducción de “Comu”, de manera que los “Cóndores” le quitaron el ritmo de juego a los de Mercedes.

La labor de Juan Marini en la primera línea fue clave para recuperar balones que terminaron en bandejas rápidas, permitiendo que Jujuy se fuera al descanso largo con la sensación de que el control anímico le pertenecía.
POCOS PUNTOS PERO MUCHA ESTRATEGIA
El tercer período fue un verdadero “ajedrez” sobre el parqué. Comunicaciones, de la mano de la jerarquía de sus internos, buscó recortar la brecha, pero chocó contra un bloque defensivo jujeño que no dio ventajas.
El empate en 16 durante este tramo mantuvo la distancia en el marcador, pero elevó la tensión en un estadio “Federación” que vibraba con cada rebote capturado por Augusto Roveres. Fue un segmento de goleo bajo (13-4) en el que cada punto se celebró como un triunfo, mientras que resultaba vital la templanza de Jujuy Básquet para no entrar en el desorden.

Los últimos diez minutos fueron de una tensión palpable. Jujuy Básquet mostró una madurez defensiva superior a la de jornadas anteriores, negando los caminos al aro y obligando a la visita a lanzamientos forzados.
Con el marcador 47-47, el quinteto local supo administrar la circunstancia con una inteligencia notable. Santiago Ibarra asumió la responsabilidad en el momento de mayor presión, anotando lanzamientos fundamentales para mantener a raya el último intento de remontada de los correntinos.

Así, a falta de un minuto, apareció la jerarquía del ala-pivote: un triple desde el eje de la cancha y una posterior defensa individual soberbia inclinaron la balanza para los “cóndores” jujeños.
A pesar de un último intento desesperado de Comunicaciones sobre la chicharra, el tablero selló el 68 a 63 final, desatando un festejo contenido que sirve para consolidar el proceso deportivo del equipo.
UN PÚBLICO QUE SUMA, Y MUCHO
Haberle ganado a un candidato como Comunicaciones, limitándolo a apenas 63 puntos, parece demostrar que Jujuy Básquet ha encontrado en el orden defensivo su mejor arma para este tramo del torneo.

Con un récord que se equilibra -ocho victorias y ocho derrotas en lo que va de la competencia- y una confianza en alza, los jujeños cerraron un fin de semana perfecto en casa.
Siguiendo con la etapa de “residencia”, Jujuy Básquet nuevamente será local al recibir este miércoles a Fusión Riojana en el estadio del parque San Martín de esta capital, escenario que en cada fecha recibe más público que suma su aliento a los “cóndores”.

































