La historia de los jugadores de fútbol muchas veces trae consigo esfuerzos, logros y frustraciones. Pero son pocos los que pueden decir que tienen un récord único en River Plate y todavía lo pueden contar. Ariel Raúl Medri tiene en su haber ser el jugador profesional que menos tiempo jugó en un partido oficial en la historia del Millonario.
El caso de Medri destaca entre miles de trayectorias futbolísticas por una particularidad inigualable: su paso por la Primera de River Plate se resume a apenas dos minutos. Ese breve lapso sobre el césped del estadio Monumental le bastó para quedar en los registros del club más veces campeón de Argentina y en la memoria de quienes siguen la historia riverplatense. Más allá de su fugaz aparición, la vida de Medri refleja el recorrido de muchos jóvenes que sueñan con la gloria y luego deben reconstruirse lejos de la fama y los flashes del fútbol profesional.
Nacido el 13 de mayo de 1966 en Maggiolo, Santa Fe, Medri empezó a soñar con la camiseta de River desde muy chico. Sus inicios en Sportman Carmelense y su destacado desempeño en la Reserva —incluyendo un recordado gol a Boca— le abrieron las puertas del club de Núñez. Su persistencia lo llevó a superar pruebas, pasar por Vélez y finalmente ser fichado en la cuarta división de River, donde fue observado por figuras históricas como Pedernera y Pando.

El récord menos pensado: dos minutos en la Primera de River
El 2 de mayo de 1987, River Plate enfrentó a Platense en el Monumental, en un partido que terminó 3 a 2 para el visitante y quedó en la historia por la salvación del Calamar del descenso. Bajo la dirección de Héctor “Bambino” Veira, Medri fue citado al banco de suplentes de la Primera y, en los instantes finales, ingresó al campo. Según relató el propio Medri, apenas tocó una pelota: recibió un rechazo, la pasó a un compañero y enseguida llegó el tercer gol de Platense. Así, en solo dos minutos, debutó y se despidió de la máxima categoría con la camiseta de River, logrando un récord que ningún otro profesional del club ha igualado.

La vida después del fútbol profesional
Tras aquella fugaz experiencia, la carrera de Medri continuó por diversos clubes: fue cedido a Talleres de Córdoba, pasó por el ascenso y finalmente decidió dar un giro a su vida. El cambio de entrenadores y la superpoblación de jugadores en River tras la llegada de Timoteo Griguol marcaron el final de su etapa en Núñez. Lejos de los reflectores, Ariel Medri se reinventó y comenzó a trabajar en una cabina de peaje en Venado Tuerto, Santa Fe, donde hoy es reconocido por su humildad y su historia singular.
Su pasión por el fútbol nunca se apagó. Realizó el curso de entrenador en Córdoba y se dedicó a dirigir divisiones infantiles en el club Sportivo Sarmiento de Maggiolo, transmitiendo su experiencia y valores a las nuevas generaciones. Medri se suma a la lista de jugadores con menos minutos en la historia de River, pero su historia trasciende el dato estadístico y refleja la capacidad de adaptación y superación fuera de las canchas.


































