Apenas el árbitro Andrés Gariano cobró el penal para Talleres a instancias del VAR, Nahuel Bustos tomó la pelota y se hizo cargo. Quería sacarse la mufa de la falta de gol, suya y de los delanteros Albiazules, y cobrarse revancha de la pelota que le sacó Nelson Isfran en la misma jugada.
No había fallado desde los 12 pasos en la definición contra River por la Supercopa Internacional, ni contra Armenio por Copa Argentina. Pero esta vez el arquero de Gimnasia le adivinó la intención y contuvo el remate, no así el rebote que le quedó a Ulises Ortegoza para el 2 a 0.
Con bronca e impotencia, el delantero dejó el campo al ser reemplazado por Rubén Botta, con aplausos del público que lo sigue teniendo entre sus preferidos. Y las cámaras lo captaron en el banco, con lágrimas por el momento que le toca atravesar.
LOS PENALES NO CONVERTIDOS POR TALLERES
Desde que se reinsertó en Primera en 2016, Talleres dispuso de 44 penales de los cuales convirtió 27 (un 61 por ciento), le atajaron 15 y desvió dos. Desperdició casi el 40 % de los penales que le cobraron en los 90 minutos (estadísticas Mauricio Cóccolo @mauriciococcolo en X).
En el caso de Nahuel Bustos se hizo cargo de ocho tiros desde los 12 pasos. Convirtió cuatro, le atajaron tres (uno en el clásico con Belgrano en 2024) y desvió uno (contando definiciones).