Un camping de la ciudad de Anisacate, en el valle de Paravachasca, fue el escenario de un delicado episodio que involucra a un policía en actividad, que fue pasado a situación pasiva, a su mujer y la beba de 8 meses que ambos tienen.
Todo comenzó el domingo por la madrugada, luego de una denuncia efectuada por personas que estaban en ese lugar y que dijeron a la Policía que tanto el hombre como su esposa estaban "golpeando reiteradamente a la pequeña que se encontraba en un cochecito".
Luego de ser advertido, personal de la Comisaría de Alta Gracia se llegó hasta el lugar y detuvo a la pareja, comprobando que ambos estaban alcoholizados.
Grande fue la sorpresa de los efectivos cuando, a los pocos minutos, corroboraron que el padre de la niña era un compañero de trabajo, quien prestaba servicios en el mismo lugar que ellos.
El Tribunal de Conducta Policial le retiró el arma reglamentaria al policía y dispuso su pase a "situación pasiva”.
De acuerdo con lo que informa el diario Sumario de Alta Gracia, fuentes judiciales le confirmaron a ese medio que tiempo atrás, el "efectivo había sido denunciado por su anterior pareja por violencia familiar". Por tal motivo, se "encontraba trabajando en la comisaría en tareas no operativas”.
Desde el Tribunal policial aseguran que se investiga si la menor fue víctima de golpes por parte del hombre, aunque aclararon que también "una actitud pasiva es tan gravosa como un golpe".




























