Emilia Mernes arrancó el 2026 con una decisión clara: bajar un cambio y apostar al crecimiento personal. Lejos de los escenarios y del ritmo frenético de la música, la artista armó las valijas y se instaló en Nueva York junto a Duki para estudiar inglés y vivir una experiencia distinta.
Desde sus redes sociales, la entrerriana mostró cómo transita el invierno en la ciudad que nunca duerme. Calles nevadas, paseos urbanos, tiempo en pareja y momentos de estudio marcaron el pulso de un viaje que rápidamente captó la atención de millones de seguidores.

“Estudiando en la ciudad que nunca duerme muy bien acompañada”, escribió Emilia en Instagram, junto a una seguidilla de fotos que reflejan complicidad y disfrute. La respuesta de Duki no tardó en llegar y fue directa al corazón: “TE AMO MI COMPAÑERA DE AVENTURASSS”.

La elección de Nueva York no fue casual. Además del atractivo cultural y urbano, la pareja viajó con un objetivo concreto: perfeccionar el segundo idioma. En una de las imágenes más comentadas, Emilia mostró su escritorio de estudio con cuadernos, lápices de colores, una notebook abierta y un cartel en la pared que decía “Speak like a local”.
Emilia Mernes y Duki viajaron a Estados Unidos
Más allá del aprendizaje, el viaje dejó ver una faceta más íntima de la pareja. Emilia compartió postales caminando por Manhattan, sonriendo entre rascacielos y disfrutando del invierno con looks de alto abrigo. Tapados largos, piel sintética, gorros y bufandas acompañaron cada recorrido por la ciudad.

Duki, fiel a su estilo, optó por outfits más relajados y urbanos. Camperas acolchadas, buzos oversize y gorros de lana fueron parte de su uniforme invernal, siempre al lado de Emilia y lejos del personaje escénico.

El álbum digital también incluyó escenas cotidianas: entrenamientos juntos en el gimnasio, cenas románticas con platos de pasta y copas de vino, selfies distendidas en la cama rodeada de apuntes y caminatas sin apuro bajo la nieve.

Lejos de la exposición habitual, Emilia mostró una versión más real y tranquila. No hubo anuncios musicales ni adelantos de discos, sino una apuesta al aprendizaje, al vínculo y al disfrute de lo simple.






















