La Ciudad Sagrada de Quilmes dio un paso concreto hacia una atención más ordenada y reconocible para quienes la visitan: el Consorcio de Cooperación en la Gestión del sitio realizó una entrega integral de indumentaria y uniformes para todo el personal que trabaja en el complejo arqueológico.
El Consorcio funciona como un esquema de gestión compartida entre el Ente Tucumán Turismo (ETT) y la Comunidad Indígena de Quilmes (CIQ).
Bajo ese modelo, se sostiene una administración conjunta del patrimonio, con decisiones que apuntan a la preservación histórica de las ruinas y a la mejora de la experiencia del visitante, con un enfoque de turismo sostenible que beneficie directamente a los comuneros que custodian el lugar.
La unificación de la imagen del personal mediante uniformes oficiales busca ordenar la dinámica diaria del predio y facilitar la identificación de quienes cumplen tareas en el sitio, aportando mayor sensación de seguridad y organización para los miles de turistas que lo recorren cada temporada.

























