El analista Santiago González Díaz afirmó que el oficialismo deberá aprender a construir consensos y abandonar la lógica de imponer por resultados electorales. En un repaso del escenario que dejó el cierre legislativo y la aprobación de las principales herramientas de gobierno, el analista Santiago González Díaz planteó que el oficialismo nacional no logró una “mayoría automática” y que, desde ahora, el Congreso quedará marcado por negociaciones donde los gobernadores y los intereses provinciales condicionan apoyos y rupturas.
-Después de las elecciones habíamos visto un gobierno nacional que salió fortalecido. Se esperaba eso justamente en el Congreso y cómo se iba a desarrollar también la votación de las principales leyes de reforma que buscaba Javier Milei apuntalar para poder profundizar todo el proceso de reforma que viene llevando adelante. Hemos visto un proceso de negociación de los gobernadores que también de acuerdo a cómo habían sido los resultados salieron más o menos fortalecidos y en ese sentido también fue un proceso de negociación claramente de distribución de recursos y demás que ha ido determinando los aliados y algunas rupturas dentro del PJ claramente en donde los localismos han empezado a primar que ya venían primando, pero en este caso se han fortalecido y han empezado a formar bloques o interbloques, como es el caso de los gobernadores del norte, por ejemplo, cada uno votando de acuerdo a su postura o de acuerdo a los intereses este provinciales.
Y por otro lado también esto ha llevado a que el gobierno nacional tenga los números necesarios para poder encontrar, por ejemplo, en el caso del presupuesto y en algunos aspectos su votación favorable. Obviamente que se han presentado estas situaciones como por ejemplo en el caso de la reforma previsional, la reforma laboral puntualmente en donde no se han visto con eh los números necesarios, no tenían las garantías necesarias de poder contar con el apoyo suficiente y en consecuencia de eso, posponerlo claramente para febrero, más o menos.
Entonces, hemos visto un escenario diferente. Nosotros pensamos que el gobierno iba a salir y a poder llevar adelante sin ningún tipo de problema ese tipo de este de reforma o mejor dicho eh la aprobación de estas leyes. Hemos visto que no sigue con esas eh tácticas, llamémosle, en donde parece que no hay un aprendizaje de este encontrar consensos, sino que muchas veces busca imponer consecuencia de estos buenos números electorales.
Los gobernadores le están mostrando que todavía no cuenta con la mayoría automática, le podríamos decir así, como para poder imponer esa decisión. Pero es que sin embargo sí tienen los apoyos y esos apoyos van a estar condicionados siempre y cuando los intereses provinciales sean tenidos en cuenta.Lo hemos visto en el caso puntual de Tucumán, en donde eh los legisladores, tanto en la Cámara Baja como en la Cámara Alta, han acompañado en algunos aspectos y en otros se han abstenido o han rechazado, como por ejemplo lo que era el punto del presupuesto de lo que quitaba partidas a la educación. Entonces en ese sentido han mostrado esas disidencias, ¿sí? Pero han votado en general.
Y lo mismo hemos visto en el Senado, en donde ya sabíamos que Beatriz Ávila iba a acompañar eh la votación, pero también la senadora Sandra Mendoza ha empezado a integrar un interbloque, que eso es un elemento no menor porque le permite también a Osvaldo Jaldo tener otro poder de negociación en el Senado, que el Senado también es mucho más importante porque el oficialismo no tiene tanta cantidad de legisladores.
-Y hemos visto que el debate ha sido mucho más complicado, más ríspido. El senador José Mayans tiene esa habilidad como para entorpecer un poco también cualquier tratamiento, a pesar de que Patricia Bullrich tiene su cintura política como para poder llevarlo adelante, pero no ha sido tan sencillo, quizás entre comillas sencillo, como se ha dado en la Cámara de Diputados.
Entonces, creo que para adelante vamos a tener un 2026 marcado precisamente por este mismo escenario en donde van a ser n
egociaciones. El gobernador ya ha dicho que está a favor de la reforma laboral, pero obviamente con sus reparos, negociaciones en donde van a buscar puntos de consenso a efectos de alcanzar instancias superadoras y resultados que quizás sean más este podríamos decir adecuados a las distintas fuerzas políticas y encuentren esa aceptación en las distintas fuerzas políticas.
-Salió del escenario Cristina Fernández de Kirchner
-Totalmente.
-Ya no ella la negociadora, son los gobernadores.
-Claramente. Y eso ha llevado también a esa división dentro del PJ. Vos no tenés un líder determinado y personalizado eh que pueda nuclear hoy por hoy a las distintas fuerzas del peronismo y esto consecuencia, creo yo, también de los resultados en provincia de Buenos Aires, en donde Axel Kicillof venía con una amplia ventaja después de las elecciones legislativas eh provinciales, pero en las legislativas nacionales eh la libertad de avanza repunta y llega a superar o a empatar prácticamente este los resultados que obtiene Axel Kicillof. Entonces, eso también desdibuja el liderazgo y empiezan a aparecer y a fortalecer lo que serían las figuras del interior.Hay que ver qué pasa también con el gobernador de Santiago del Estero, que él votó en contra del presupuesto. Y es una figura que se mantiene dentro de una esfera propia prácticamente, ¿no?
-Sí, pero se le va a complicar porque no es ni radical ni peronista.
-Sin embargo, hay muchos que dicen que tienes al ser radical peronista, digamos, o sea, filo peronista, ¿no? Él es radical, es radical, pero filo peronista lo digo por el sentido de que tiene mucha cercanía o ha tenido mucha cercanía con el gobierno de Cristina Fernández y en ese aspecto este ha logrado también crear esos lazos necesarios con otras figuras dentro del peronismo. Hay que ver si su figura tiene esa posibilidad, como algunos planteaban, de nacionalizarlo.
Tenés el gobernador de Córdoba, el actual gobernador de Córdoba, no el anterior, Martín Llaryora este está buscando precisamente exportar lo que hacía Juan Schiaretti y tratar de exportar el modelo cordobés, pero todavía falta mucho.
-Están en segundo plano.
-Exactamente. Falta mucho.
Y ahí, hay que ver como otros gobernadores si terminan o no encolumnándose o planteando un proyecto quizás, creo yo, es la oportunidad, un proyecto federal, no solamente porteño, que muchas veces veíamos dentro del peronismo de un tiempo a esta parte en donde los candidatos eran netamente de provincia de Buenos Aires o ciudad de Buenos Aires, con lo cual eso también quita un poco ese quizás federalismo que podría llegar a tener una fórmula presidencial.
-¿Vos creés que esto se resuelve ahora? La división del peronismo
-Va a llevar un tiempo, creo yo, hasta que se empiecen a consolidar liderazgos o empiece a ver alguien que tenga un discurso que proponga una alternativa al gobierno de Javier Milei. Hoy por hoy vos tenés un discurso claro que es el de presidencia: provincializar.
-¿Cómo lo ves a Jaldo?
-El gobernador ha logrado tener consecuencias: el resultado de las elecciones intermedias, un apoyo importante. Creo que termina el año bastante tranquilo dentro de todo con estas negociaciones precisamente que hemos visto en el Congreso. Los aportes del Tesoro Nacional fueron una noticia por el hecho de la cantidad que había recibido y también uno entiende que consecuencia de ese apoyo puedan esperar fondos que permitan avanzar con ciertas obras de infraestructura importante, no solamente el aeropuerto, la cárcel de Benjamín Paz se ha ido desarrollando, sino otras cuestiones que hacen ya también a turismo, educación, etcétera, que lo ha planteado actualmente.

























