La causa judicial por el homicidio de Jeremías Monzón, ocurrido en la ciudad de Santa Fe, ha tomado un giro inesperado que trasciende los tribunales para instalarse en el debate sobre la ética en las redes sociales. En las últimas horas, se ha registrado una difusión masiva de un video grabado en los instantes previos al trágico suceso. Ante esta situación, el abogado de la familia, Bruno Rugna, ha lanzado un llamado urgente a la sociedad para frenar la viralización de este contenido que afecta la intimidad de la víctima, quien era oriunda de la vecina localidad de Santo Tomé.

El representante legal de la querella fue categórico al señalar que las imágenes que circulan no realizan ningún aporte significativo a la investigación del crimen, cuyo cuerpo fue hallado en un predio abandonado frente a la cancha de Colón. Por el contrario, la exposición pública de los últimos momentos con vida de Jeremías es percibida por sus allegados como una invasión innecesaria. El material ya se encuentra a disposición de la justicia santafesina, por lo que su reproducción fuera de los canales oficiales carece de cualquier propósito informativo real.
Un dolor que se multiplica
Desde el entorno de la familia advierten que cada vez que el video es compartido se profundiza una herida abierta difícil de sanar. La defensa sostiene que la viralización despoja al hecho de toda humanidad, transformando una tragedia que conmocionó al barrio Chalet en un objeto de consumo inmediato para terceros. El pedido de clemencia busca proteger la salud emocional de los padres y amigos del joven, quienes deben enfrentar el duelo mientras las imágenes de Jeremías se multiplican.

A pesar de que el proceso judicial continúa su curso bajo estrictos carriles formales, este fenómeno digital ha generado un nuevo foco de conflicto. Los abogados insistieron en que el contenido del video ya está siendo analizado por los peritos correspondientes, lo que vuelve injustificada su difusión civil. Se apela a la responsabilidad ciudadana para no ser cómplices de una cadena que solo sirve para revictimizar a quienes ya han perdido lo más valioso en un contexto de violencia que sacude a la provincia.
Límites éticos y dignidad humana
El reclamo central apunta a establecer un límite ético frente a la morbosidad que suele rodear a los casos de alto impacto. Preservar la dignidad de Jeremías Monzón es la prioridad absoluta para sus seres queridos en este momento de extrema vulnerabilidad. Se busca desalentar activamente estas prácticas de viralización que, lejos de ayudar a esclarecer el asesinato ocurrido en las inmediaciones de la Ruta Nacional 11, terminan agravando el daño colateral de un hecho que ya de por sí es devastador.
Mientras la investigación busca determinar las responsabilidades penales del homicidio, la familia espera que la sociedad responda con empatía al pedido de silencio digital. La causa por el asesinato de Jeremías sigue su camino para obtener justicia, pero el mensaje actual es claro y urgente: es necesario detener la circulación de las imágenes para permitir que el proceso de duelo se lleve a cabo con el respeto que la memoria de la víctima merece.


































