A dos semanas de presentar el Presupuesto 2026, el presidente Javier Milei redobló su ofensiva contra el Congreso Nacional al enviar un proyecto de ley para garantizar que el plan de ingresos y gastos no tenga déficit.
En rigor, Milei había anunciado el giro de esta iniciativa semanas atrás durante una cadena nacional un viernes por la noche, luego que el Parlamento había sancionado una serie de leyes que impactaban en el nivel del gasto público.
Tras pulir la letra chica, el vocero presidencial, Manuel Adorni, informó que el proyecto será enviado en “las próximas horas” bajo el título de “Ley de Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria”
La iniciativa pretende “prohibir la emisión monetaria innecesaria” para financiar gasto público y garantizar el equilibrio fiscal. Incluso, impone sanciones penales para los funcionarios que la incumplan.
En caso de que sea aprobada “quedará prohibido sancionar presupuestos deficitarios” y en el caso de las prórrogas presupuestarias deberán mantener como mínimo un resultado también equilibrado.
Asimismo, se prohíben los gastos extrapresupuestarios y los funcionarios no podrán ejecutar gastos no autorizados o sin recursos debidamente acreditados.
También se establecen los principios de disciplina legislativa, que implica informes de impacto presupuestario para aclarar cómo se financian los proyectos que implican gastos o más recursos.
“Todas las normas que violen lo dispuesto serán nulas de nulidad absoluta. Es decir, no podrá haber leyes que atenten contra el equilibrio fiscal y que no establezcan cómo se financia el gasto previsto”, precisó Adorni.
A su vez, indicó que “aquellos funcionarios públicos que incumplan esta normativa y que pretendan violar el equilibrio fiscal serán castigados” dado que se van a incorporar al Código Penal nuevas figuras destinadas a este fin.
Dadas las características de la propuesta, cuenta con pocas posibilidades de que se convierta en ley. Al menos esa fue la primera impresión que se recogió en el Parlamento luego que el presidente la anunciara aquella noche de viernes.
Pero la presentación, en este momento, le servirá al Poder Ejecutivo como arma adicional para la negociación del presupuesto 2026, que le debe remitir al Parlamento antes del 15 de septiembre.
La oposición argumentó que la sanción de los últimos paquetes de leyes que imponían subas en el gasto público, tiene origen en la falta de un presupuesto nacional y recuerdan que el oficialismo no se mostró muy proclive a acodar el correspondiente a este ejercicio.
Para obturar este razonamiento, el gobierno envía primero la ley para garantizarse un presupuesto equilibrado, para luego sentarse con los legisladores e intentar cerrar un plan sin déficit.
Las discusiones se prevén arduas porque la propuesta comenzará a debatirse con la actual composición del Parlamento, pero ante el cambio que se producirá el 10 de diciembre habrá que ver qué posición adopta cada espacio político.
A diferencia de los años anteriores, para 2026 la Casa Rosada necesita tener un presupuesto aprobado dado que es un pedido del FMI, pero además será una señal fundamental para los mercados.
Sin una ley de ingresos y gastos con consenso legislativo, difícilmente se logre un aval de los inversores que sustente la indispensable caída del riesgo país a la zona de 400 puntos para poder refinanciar los vencimientos del año próximo.
De allí que el oficialismo se verá más presionado para llegar a acuerdos que le aseguren los votos necesarios en ambas cámaras.
Durante un discurso ante empresarios, Milei insistió en que el Congreso aprobó leyes para desestabilizar su Gobierno.
“Tenemos un Congreso secuestrado por lo peor de la clase política argentina, es decir, el kirchnerismo; un Congreso que representa los intereses más bajos de lo que vive del pagador de impuestos; un Congreso que, temeroso de que terminemos con el negocio de ellos y de sus amigos, quiere llevarse puesto al Gobierno nacional, elegido por el 56% de los argentinos”, afirmó el presidente.
Y agregó: “¿Y de qué manera? Yendo contra nuestro superávit fiscal, que consideramos la piedra angular del proyecto nacional”.