El episodio que protagonizó Pablo, un vecino de Colegiales días atrás puede considerarse un hecho insólito o un verdadero milagro. El hombre desayunaba en la vereda de un café cuando un panel de vidrio se desprendió de un cuarto piso y cayó por completo encima de él.
Una de las cámaras de seguridad del lugar grabó todo el episodio, que impacta por la fuerza con la que cae y la sorpresa con que agarra a la víctima.
Pablo tomaba un café en la vereda de Ciudad de la Paz al 300, junto a la planta baja de un edificio de departamentos. El vidrio se desprendió de uno de los balcones y cayó a la calle, justo encima de él, que jamás se dio cuenta de lo que estaba por pasar.
Ante el escandalosa estruendo, los empleados del bar salieron a ver qué pasaba, esperando que se tratara de un choque. “Encontramos la mesa tirada en el piso y al hombre sentado, semiinconsciente, aunque enseguida recuperó la conciencia”, consigna Clarín sobre el relato de uno de los trabajadores.
El hombre se encontraba con varios cortes en el cuerpo y fue llevado adentro del local, donde todos lo asistieron hasta que llegara el SAME.
20 puntos de sutura
Pablo sufrió los cortes más graves en la cabeza, el cuello y uno de los brazos. Los chicos del bar atinaron a hacerle torniquetes con los delantales porque “estaba perdiendo mucha sagre”. Antes que nadie llegaron al lugar los bomberos, que pudieron brindarle primeros auxilios.
“El hombre sufrió traumatismo cortante en el antebrazo izquierdo y en la cabeza. Se encuentra fuera de peligro”, señalaron más tarde desde el SAME.
Un amigo y vecino de la víctima le dijo a C5N que debieron hacerle “20 puntos en la cabeza y tiene tres tendones cortados en el brazo izquierdo”. Lo que le espera ahora es “una dura rehabilitación”.
Por qué se desprendió el vidrio
El departamento de donde cayó el blindex está deshabitado desde hace unos dos años. Los empleados del bar recuerdan que el día del accidente había mucho viento, que pudo facilitar el desprendimiento del vidrio.
El blindex en cuestión medía aproximadamente 1 metro cuadrado y se desprendió de uno de los balcones del cuarto piso.
Los bomberos se encargaron de retirar otro panel de vidrio que se hallaba junto al espacio que dejó el que se cayó. Ese segundo blindex ya estaba astillado. Por precaución, desde el bar decidieron dejar las mesas y sillas adentro del local.



































