Un final trágico sacude a la comunidad de El Talar, en el partido de Tigre. Este domingo se confirmó el fallecimiento de Alan Ismael Bordón, el joven de 20 años que permanecía internado en estado crítico tras sufrir una brutal golpiza a la salida de un local bailable durante los festejos de Año Nuevo.
El caso, que ha generado un profundo dolor en redes sociales y entre los vecinos de la zona norte bonaerense, se investiga ahora bajo la carátula de homicidio.
La reconstrucción de una noche fatal
Según la información que consta en la causa judicial, el ataque se originó en la madrugada del 1 de enero en el boliche Tropitango, ubicado sobre la avenida General Pacheco. Allí, Alan habría tenido un altercado con otros dos sujetos, lo que motivó que el personal de seguridad expulsara a todos los involucrados del establecimiento.
Sin embargo, la violencia escaló en la vía pública. La investigación preliminar indica que el conflicto continuó con una persecución: un grupo de al menos seis personas, que se movilizaban en dos autos, persiguió a la víctima y a sus amigos cuando estos se retiraban del lugar. A pocos metros del local, la “patota” alcanzó a Alan y lo sometió a una golpiza que le provocó una fractura de cráneo y una hemorragia cerebral severa.
Casi 20 días de agonía y el pedido de justicia
Tras el ataque, Bordón fue trasladado de urgencia al Hospital de Pacheco, donde permaneció en terapia intensiva luchando por su vida durante veinte días. Lamentablemente, su cuerpo no resistió las heridas y su deceso se produjo este domingo.
La noticia devastó a su entorno. Dana Isabella Cardozo, pareja de Alan y madre de su hija, expresó su dolor a través de un conmovedor mensaje: “Veinte años, una vida por delante, sueños por cumplir... y de un día para otro te arrebataron la vida. Le sacaron a mi nena su papá”.

Investigación en curso
La fiscalía de Tigre avanza con cautela pero con firmeza. Basándose en testimonios y en el análisis de las cámaras de seguridad de la zona, los investigadores sostienen que la agresión habría sido premeditada. En este momento, se trabaja intensamente en la identificación de los responsables y fuentes del caso aseguran que no se descartan detenciones en los próximos días.
El fallecimiento de Alan Bordón ha resonado con fuerza en la opinión pública, no solo por la brutalidad del hecho, sino por una triste coincidencia temporal: su muerte ocurrió en el marco del aniversario del crimen de Fernando Báez Sosa, otro joven asesinado tras una golpiza a la salida de un boliche el 18 de enero de 2020.
Mientras la Justicia intenta esclarecer los hechos, familiares y amigos exigen que el caso no quede impune y reclaman medidas urgentes para frenar la violencia nocturna.



































