Una oportuna intervención del personal policial permitió salvar la vida de un niño de tres años que ingresó inconsciente a la guardia de la Comisaría Quinta de Oberá, luego de haber ingerido accidentalmente lavandina. Gracias a las maniobras de primeros auxilios y al inmediato traslado al hospital, el menor logró ser estabilizado y permanece internado en observación.
El hecho ocurrió en la tarde de ayer lunes, alrededor de las 11:20, cuando una mujer de 22 años llegó a la dependencia policial, perteneciente a la Unidad Regional II, con su hijo en brazos. Según se informó, el niño se encontraba inconsciente tras haber bebido lavandina que habría encontrado en un vaso dentro de su vivienda.
Ante la gravedad de la situación, el cabo de Policía Ángel Fabián Knass realizó de inmediato maniobras de primeros auxilios, logrando que el menor comenzara a reaccionar. Posteriormente, junto al oficial subayudante Sebastián Bandura, procedieron a su rápido traslado al hospital local.
Una vez en la guardia pediátrica, el niño recibió atención médica especializada y quedó internado para una evaluación más exhaustiva. El menor permanece bajo el cuidado de su madre, mientras se monitorea su evolución clínica.

































