Desde el pasado 22 de febrero ya se contabilizan nueve días de la desaparición de Lian Gael Flores Soraide, el niño de tres años de la localidad de Ballesteros Sud que es buscado intensamente, hasta ahora sin resultados. Sin pistas firmes, sin detenidos ni imputados.
Se desplegaron las fuerzas de seguridad y las “fuerzas vivas” de la zona, coordinadas por la Justicia provincial con tres fiscales de la región y con la cabeza del Ministerio Público que desde los primeros días desembarcó en Ballesteros Sud para coordinar las operaciones. También hay aporte “federal” con diversos recursos y con la presencia concreta de dos fiscales de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) de la Nación. Todos se mantienen coordinados y presentes, activos y sin descanso. Pero hasta aquí sin resultados.
Según sus padres, ese día Lian se habría acostado a dormir la siesta junto a la familia y luego desapareció, en una jornada de mucho calor en esa zona poblada únicamente por una comunidad de ladrilleros, todos originarios de Bolivia.

La llamada “zona cero” sigue siendo sometida a un intenso escrutinio por parte de los pesquisas, pero ayer la Justicia ordenó volver a ampliar el área de búsqueda para dar con el paradero del niño. Todos estos días se realizaron infructuosas tareas de rastrillaje, que continuaron este domingo, con mejores condiciones climáticas.

“El extenuante calor, el viento y la lluvia de la primera semana fueron un inconveniente para la búsqueda con perros. Los canes volvieron a salir y se intensificó el trabajo”, explicaron fuentes cercanas a la investigación.
El miedo de un testigo
“Marcelino”, como identifican a un testigo en la búsqueda de Lian, expresó en las últimas horas su temor por represalias y pidió protección a las autoridades. Algunos señalan que su testimonio -junto con el de “Raúl”- podría ser clave para resolver la desaparición del pequeño en Ballesteros Sud.

Marcelino asegura haber colaborado activamente. Angustiado, manifiesta su temor por su seguridad y la de su familia tras proporcionar información a los investigadores. Relató a A24 que, por pedido de otro vecino, llevó a la “abuelita” a la comunidad, una curandera de Jujuy que fue allanada en Perico.
La curandera fue investigada por la Justicia de Córdoba debido a una reunión que tuvo con el padre de Lian Flores en Ballesteros Sud, localidad situada a 182 kilómetros de la Capita. Marcelino además fue quien aportó el dato de la camioneta blanca, vista en la zona de la vivienda de la familia Flores.
BÚSQUEDA DE LIAN, EN VILLA MARÍA
En el octavo día de pesquisas se ordenó un mega operativo en la ciudad de Villa María, ubicada a 40 kilómetros de la casa de Lian. La orden fue emitida por el Equipo Conjunto de Investigación (ECI), compuesto por los fiscales provinciales Isabel Reyna y Nicolás Gambini, la fiscal federal de Bell Ville, María Virginia Miguel Carmona, y los fiscales federales a cargo de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas, María Alejandra Mángano y Marcelo Colombo.

El ECI volvió a poner el foco en otro cortadero, ubicado al sur de la localidad villamariense, sobre la ruta 9, en dirección a Ballesteros Sud, donde el martes pasado ya se habían registrado operativos de búsqueda.
“Este es un punto de interés que determinó la fiscalía a cargo. En la zona, se encuentran trabajando las fuerzas de Gendarmería, Policía Federal, Policía de Córdoba, personal del Ministerio Público Fiscal, de la División Canes, y se desplegaron drones”, detalló el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros. Y añadió que se ejecutaron 16 órdenes de allanamiento.
LA PRINCIPAL SOSPECHA
Si bien el niño aún no fue hallado y continúa siendo un enigma el modo en que desapareció de su hogar, los investigadores creen que durante este tiempo se revelaron “pistas firmes”. Los allanamientos se centraron en las adyacencias de la vivienda del dueño de una camioneta que fue incautada días atrás, junto a otros cinco vehículos.
Se trata de un hombre, oriundo de Bolivia, que habría sido visto a bordo de un vehículo de su propiedad en la zona del cortadero de Ballesteros Sud, pero que vive y trabaja en este otro cortadero de ladrillos, en Villa María. Se trata de un allegado a la familia de Lian, aunque para los pesquisas no podría decirse que hubiera una amistad con los papás del niño desaparecido.
Por el momento, la causa sigue sin detenidos ni imputados. Sin embargo, fuentes cercanas a la investigación dejaron entrever que en las próximas horas podría haber novedades al respecto. Consultados por la posible implicación del sospechoso investigado (de quien se reserva la identidad), fuentes con acceso a la causa sostuvieron que sigue siendo prematuro sacar conclusiones y que el ECI no descarta ninguna hipótesis.