La columna literaria de Magdalena Giorgio

La joven escritora concordiense nos invita a compartir un hermoso relato de infancia, abuela y río.

La columna literaria de Magdalena Giorgio
01 de noviembre de 2020, 17:36

DÍA 12

Lo que más extraño de mi abuela:verla atravesar el jardín con sus piernas largasprepararnos técon leche a la sombray que el día pase sin hacer nada.

Si hago fuerza todavíapuedo verla de espaldaregando sus plantas con manguera en manoel amor que atraviesalas luces del cieloy la manera imperiosa en que el viento me abrazaen las noches de verano.*

Yo soy de ahí, de ese paisajecuando el río se expande tan ancho, tan ancho.De los pies buscando arena, mis abuelos sentadossobre la orilla. Galletitas y frutas guardadasen el bolso color madera.Las tardes que pasaba buscando amigos que después perdíacuando en la ruta abiertael sol abandonaba los cuerpos todavía calientes.*

Nunca antes había amado a un perro.Salgo al jardín y quiero que ella disfrute el verde,lo trasforme en selva.Cuando se acuesta al sol y cierra sus ojosyo quiero ser parte de su pelo, compartir lo que nos aleja.Viene a saludarme cuando recién despierto y esperalas caricias que no tuvo por la noche.Dejo que el tiempo pase lento,que encuentre la forma de decir las cosas.Una madre podría pedirle a su hijo, nunca crezcas​y aun así el amor avanzaría como un río embravecido.

Yo soy de ahí, de ese paisaje
cuando el río se expande tan ancho, tan ancho.
Yo soy de ahí, de ese paisaje cuando el río se expande tan ancho, tan ancho.