La reina Isabel II no cumplirá este año con el protocolo para la apertura del Parlamento. Por primera vez desde 1974, las normas serán dejadas de lado debido a la apretada agenda de obligaciones de la monarca.
El rito sufrirá una "reducción en los elementos ceremoniales". La reina no llegará en carruaje, de vestido blanco y usando la Corona Imperial del Estado que solo ve la luz en esta fecha. Por el contrario, se la verá en su atuendo habitual de traje de color con algún sombrero que combina. Por su parte, el duque de Edimburgo tampoco usará su uniforme naval para la ocasión.
El origen es el cambio hecho por la primer ministro Theresa May de llevar a cabo las elecciones generales el 8 de junio. La apertura del Parlamento se adelantó así al 19 de junio, solo tres días después del evento Trooping the Colour, en el que toda la familia real saluda desde el balcón.