La tormenta de Santa Rosa llegó con fuerza este fin de semana a Rosario y alrededores. Desde la madrugada del sábado se registraron lluvias copiosas acompañadas de fuertes ráfagas, confirmando la alerta del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para la región. La zona continúa bajo alerta naranja para la mañana del domingo, luego de haber estado en nivel amarillo desde la tarde anterior.
Durante el episodio climático se registraron cifras relevantes de precipitación, tormentas eléctricas y posibles granizadas. Se estima que las lluvias podrían alcanzar entre 25 y 50 mm, con sectores puntuales superando esa cifra.

La tormenta no llegó sola: una ciclogénesis, fenómeno que concentra baja presión y favorece lluvias persistentes y vientos fuertes, fue el motor de este temporal. Explicaciones meteorológicas aclaran que, aunque es común en esta época, la llegada de la tormenta este año fue más intensa que de costumbre.
La “tormenta de Santa Rosa”, tradicionalmente asociada al 30 de agosto, mostró este año una precisión notable. El fenómeno climatológico llegó puntualmente y con fuerza, adelantándose según las tradiciones populares.
La situación más crítica se vivió entre la noche del viernes y la mañana del domingo, cuando el alerta meteorológico pasó de amarillo a naranja. Defensa Civil recomienda no circular, evitar el uso de espacios abiertos y asegurar objetos sueltos ante posibles ráfagas.
Después del agua, condiciones cambiantes
Según el pronóstico extendido, el domingo seguirá nublado y fresco. La mejora llegará a partir del lunes, con días más templados y menos humedad. Rosario transitará una semana con marcado contraste entre el agua caída y la recuperación climática.
La combinación de lluvia intensa, actividad eléctrica y viento obliga a extremar cuidados: evitar zonas inundables, hasta cubrir documentación y mantener linterna y radio a mano. Las autoridades recuerdan que el poder del agua en pocos minutos es enorme.