La noticia sobre el desembarco de Tini Stoessel en el Estadio Marcelo Bielsa no pasó desapercibida para el mundo rojinegro. Según informó el sitio especializado Newell’s al Minuto, el club recibiría un canon de 100 mil dólares por el alquiler de las instalaciones para el espectáculo. La cifra, que en otro momento podría haber sido una noticia administrativa menor, cobró una relevancia debido a la delicada situación financiera que atraviesa la entidad, la cual fue denunciada recientemente por la actual comisión directiva.

El anuncio generó una catarata de reacciones inmediatas, donde los hinchas no tardaron en sacar cuentas. Mientras la dirigencia busca oxígeno para sanear las arcas de un club declarado en situación de endeudamiento, el ingreso de divisas por eventos extrafutbolísticos se vuelve una herramienta necesaria. Sin embargo, en este caso, el número final parece no haber conformado a una parte importante de la masa societaria que se manifestó en las redes del portal informativo.
Cruces en redes: entre el ingenio y la indignación de los socios
Los comentarios en Instagram reflejaron un abanico de sensaciones que van desde el humor ácido hasta el malestar profundo por la gestión del patrimonio. “Que cante todos los feriados hasta fin de año y pagamos la deuda”, ironizó un usuario, mientras que otros aprovecharon para chicanear al eterno rival mencionando que al menos no se recibió una “copa en una oficina”. No obstante, el tono subió cuando los socios empezaron a calcular el valor real del alquiler del suelo.

La mayor controversia gira en torno a si 100 mil dólares es un precio de mercado justo para un estadio de la magnitud del Coloso. “Si vende solo la platea alta este, son 590 mil dólares sin cargos de servicio; falta el resto de la cancha y después debemos pagar el arreglo del campo”, cuestionó con dureza un seguidor en la publicación de Newell’s al Minuto. Para muchos, el ingreso resulta insignificante frente al desgaste que sufre el campo de juego tras un evento masivo.
El debate también dejó al descubierto la resignación de algunos hinchas ante la economía actual de la institución del Parque. “Qué pobreza, Dios mío... felices porque entran 100 mil dólares”, sentenció otro comentario, reflejando el descontento por la brecha entre las necesidades financieras de la Lepra y los montos que se manejan en este tipo de contratos. El foco de la crítica apunta a si el beneficio neto realmente compensará los gastos operativos y de reparación posteriores.
Por el momento, la realización del show sigue su curso y se espera que el ingreso de dinero ayude a paliar parte de los compromisos urgentes que enfrenta el club. No obstante, la polémica quedó instalada entre los hinchas: entre la necesidad de recaudar fondos de manera inmediata y el temor de estar subestimando el valor de la infraestructura del que consideran el club más grande del interior.



































