Dos sacerdotes de Córdoba enviados por el Vaticano investigan los abusos sexuales cometidos por religiosos contra una veintena de chicos sordos e hipoacúsicos en el instituto Antonio Próvolo en el departamento de Luján de Cuyo, confirmaron fuentes del Arzobispado de Mendoza.
Los religiosos llegaron a la provincia el lunes 27 de marzo y trabajaron recabando datos durante toda la semana, informaron las fuentes.
El padre Marcelo De Benedictis, vocero del Arzobispado, le dijo a Télam que "se trata de un oficio de la Santa Sede, por el cual se procedió a la investigación preliminar canónica".
El religioso apuntó que los curas cordobeses "trabajaron durante toda la semana pasada" y agregó que "ya retornaron a su lugar de origen, pero volverán para seguir adelante con la tarea".
De Benedictis aclaró que "hay una independencia en relación a la investigación que lleva adelante la Justicia (de Mendoza) con este oficio".
"Son ámbitos diferentes, ya que lo que lleva adelante la Justicia es en el fuero Civil (y Penal) y está investigación tiene que ver con el Derecho Canónico", señaló.
La labor que realizan los enviados del Papa "es independiente del Arzobispado, aunque nosotros estamos abiertos a colaborar con todo lo que ellos necesiten", aseguró el religioso.
La justicia mendocina informó asimismo que "efectivamente se ha enviado desde Córdoba una comisión por el caso", la que solicitó al Procurador y al Fiscal de la causa autorización para poder ingresar a las instalaciones del Próvolo a tomar fotografías y además poder contactarse con los imputados.


























