Qué pasa en el cerebro cuando dormís mucho y por qué está la sensación de mayor cansancio

Una de las cosas que suele ocurrir cuando dormimos más de ocho horas es que nos levantamos como si no hubiésemos dormido. Esta es la explicación.

Qué pasa en el cerebro cuando dormís mucho y por qué está la sensación de mayor cansancio
Dormir más de lo necesario puede generar embriaguez del sueño y dejar el cerebro con sensación de fatiga.

Una de las sensaciones cuando dormimos de nueve a once horas es que nos levantamos igual de cansados que como su hubiésemos dormido apenas unas dos o tres. Esto se da producto de una sensación que los expertos denominan como ciclos circadianos.

Aunque dormir poco resulta claramente agotador, dormir más de lo necesario también puede producir un notable cansancio y malestar. Las llamadas curas de sueño tras una semana pesada suelen no dar el efecto reparador esperado. Al despertar, podemos sentir dolor de cabeza, pesadez corporal y fatiga, un cuadro que los expertos conocen como embriaguez del sueño. Este fenómeno tiene su explicación en cómo el cerebro regula los ritmos circadianos, es decir, el reloj biológico que gobierna los ciclos diarios de sueño y vigilia.

El sueño, como proceso fisiológico, sigue patrones de 24 horas regulados por el núcleo supraquiasmático del cerebro. Este núcleo responde principalmente a la luz que perciben los ojos. Con el amanecer, el cuerpo se prepara para la actividad y, al anochecer, libera melatonina para inducir el descanso. Si cada día nos levantamos a la misma hora, las células y el cerebro se sincronizan para despertar en el momento óptimo. Sin embargo, al dormir más de lo habitual, ese patrón se altera y provoca un desfase en la activación celular frente a las fases de sueño aún en curso.

Los ritmos circadianos determinan cuándo despertar es reparador: romperlos produce cansancio similar al dormir poco.
Los ritmos circadianos determinan cuándo despertar es reparador: romperlos produce cansancio similar al dormir poco.

Qué sucede en el cerebro y en los ritmos circadianos cuando se duerme más de lo necesario

El problema surge cuando extendemos el descanso y los ritmos internos no logran adaptarse del todo. Las células empiezan a gastar energía a la hora habitual, pero el cerebro sigue en fase de sueño, especialmente si nos despertamos a mitad de un ciclo. Esta contradicción se traduce en una sensación similar a la resaca. Nos cuesta reaccionar, estamos más lentos y puede aparecer ese cansancio persistente, conocido en medicina como embriaguez del sueño. Dormir mucho puede resultar tan perjudicial como hacerlo en exceso, ya que ambos extremos rompen la armonía de los ciclos circadianos.

Mantener horarios constantes y dormir entre 7 y 9 horas es clave para obtener un verdadero descanso reparador.
Mantener horarios constantes y dormir entre 7 y 9 horas es clave para obtener un verdadero descanso reparador.

Por qué dormir demasiado puede provocar más cansancio y otros riesgos para la salud

El sueño se estructura en una secuencia de ciclos, cada uno compuesto por fases no REM (que incluyen sueño ligero y profundo) y REM (cuando soñamos y la actividad cerebral es intensa). Normalmente pasamos por cinco ciclos completos de unos 90 minutos cada uno durante la noche, despertando al final de un ciclo para sentirnos descansados. Al dormir más tiempo, podemos interrumpir estos ciclos en su fase profunda, provocando más cansancio y síntomas similares a la fatiga extrema. Este malestar es habitual si el despertar ocurre dentro de un sueño profundo, cuando el organismo no está preparado para la vigilia.

Diversos estudios asocian el sueño excesivo —más de 10 u 11 horas constantes— con un aumento en riesgos de enfermedades cardiovasculares, metabólicas e incluso diabetes. Sin embargo, los expertos advierten que aún se investiga si estos efectos son causa o consecuencia, es decir, si dormir mucho enferma o si ciertas afecciones nos llevan a dormir más.