El gobernador Osvaldo Jaldo encabezó este jueves el inicio del primer ciclo lectivo del Instituto de Enseñanza Superior Penitenciario “Nuestra Señora del Carmen”, una institución creada por el Gobierno provincial con el objetivo de profesionalizar y capacitar al personal del Servicio Penitenciario de Tucumán. El establecimiento ya cuenta con 44 cadetes, seleccionados entre más de 3.500 postulantes.
“Hoy estamos haciendo historia, recibiendo a nuestros cadetes en nuestra casa propia”, expresó Jaldo durante el acto. “Durante años, nuestro personal tuvo que formarse en otras provincias. Hoy eso cambia. Vinimos a poner orden en la provincia, y eso también implica fortalecer el sistema penitenciario”, agregó.
La institución fue creada oficialmente mediante el Decreto N.º 60/7 del 5 de agosto de 2024, y lleva el nombre de Nuestra Señora del Carmen, patrona del Servicio Penitenciario. El enfoque está puesto en la formación integral, con eje en valores como disciplina, honor, lealtad, patriotismo y respeto, y con nuevos contenidos como el uso de armas no letales y manejo de personas privadas de la libertad, según explicó el ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa.
Seguridad como política de Estado
El gobernador destacó que esta iniciativa se enmarca en una política integral de seguridad y carcelaria, y se complementa con obras como el complejo penitenciario de Benjamín Paz, que permitirá liberar comisarías actualmente saturadas: “Con más equipamiento, más armamento y un servicio penitenciario más profesionalizado, Tucumán ha comenzado a cambiar en serio”, sostuvo, y remarcó que “Los indicadores hablan por sí solos: los homicidios y delitos han bajado notablemente, y eso lo reconoce el Poder Judicial y también el Gobierno nacional”.
También participaron del acto el vicepresidente primero de la Legislatura, Aldo Salomón; la ministra de Educación, Susana Montaldo; el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado; el secretario general de la Gobernación, Federico Nazur; el diputado, Agustín Fernández; los legisladores, Roque Argañaraz, Hugo Ledesma, Gerónimo Vargas Aignasse, Maia Martínez; el titular IPLA, Dante Loza; el director de Servicios Penitenciarios, Antonio Quinteros y la rectora del Instituto, Fátima Giménez. También estuvieron presentes el Jefe de policía de Tucumán, Joaquín Girvau Olleta, y el subjefe de policía, Roque Yñigo.

Formación con futuro
“La vara tiene que empezar alta, por el bien de la sociedad, por el bien de esta institución”, remarcó en la oportunidad Agüero Gamboa, quien también agradeció el compromiso de los docentes y familiares de los cadetes: “Están haciendo una tarea al servicio de la comunidad”, expresó.
Por su parte, Quinteros subrayó que este paso marca una diferencia histórica: “Durante años tuvimos que enviar nuestros oficiales a Salta o a otros institutos. Hoy tenemos un espacio propio. Señor Gobernador, estamos haciendo historia”.
Además de formar a futuros oficiales, el Instituto también ofrecerá capacitaciones permanentes al personal en funciones, en el marco de las leyes 24.660 (Ley Nacional de Ejecución de la Pena) y Ley Provincial 4.611, orientadas a garantizar la guarda, custodia y reinserción de personas privadas de libertad.
Durante la ceremonia se realizó también la imposición de insignias a los mejores promedios, en un acto que cerró con un fuerte mensaje institucional: la educación penitenciaria es ahora política de Estado en Tucumán.
