El concejal del Movimiento Vecinal, Patricio Roche, atraviesa sus primeras semanas como integrante del Honorable Concejo Deliberante de Tres Arroyos. Con experiencia previa como secretario de bloque, aseguró que la adaptación al cargo no fue abrupta, aunque reconoció la intensidad del cierre de año legislativo, marcado principalmente por el análisis y votación del presupuesto municipal.
Roche repasó los principales temas que hoy ocupan la agenda legislativa y vecinal, desde el control de expedientes del Ejecutivo hasta problemáticas estructurales como el agua, la nocturnidad y los consumos problemáticos.
La llegada al Concejo y el desafío del presupuesto
Roche explicó que el inicio de su función estuvo atravesado por un adelantamiento en la fecha de asunción y por el tratamiento inmediato del presupuesto municipal.
“El presupuesto es la proyección de gasto que el Concejo le autoriza al Ejecutivo para todo el año siguiente. Es enorme, muy técnico y difícil de abordar en poco tiempo”.
En ese sentido, cuestionó la metodología utilizada:
“Se trabajó de manera desprolija. La ordenanza escrita se subió diez días después de que estuvieran disponibles los archivos, lo que achicó mucho el margen para hacer modificaciones”.
A pesar de ello, el bloque vecinal acompañó el presupuesto:
“No nos encauzamos en la oposición por la oposición misma. Acompañamos, pero tratando de aportar responsabilidad y redireccionar algunos ítems”.

Control del Ejecutivo y expedientes sensibles
Durante las primeras semanas del año, Roche señaló que el bloque puso el foco en expedientes relevantes que aún no habían tomado estado público.
“Estuvimos mirando con atención la licitación del servicio de lavandería del hospital y la subasta de los lotes de Claromecó. Son expedientes del Ejecutivo que, desde nuestra función de control, tenemos que analizar”.
La subasta de lotes en Claromecó
Sobre la subasta, Roche destacó el destino de los fondos y la idea general del proyecto, aunque marcó falencias en lo formal.
“El proyecto está bueno y el direccionamiento de los fondos también. Fue una idea plural, trabajada en el Concejo, pero hubo desprolijidades técnicas y formales, sobre todo en el sorteo de los martilleros”.
Aclaró además que la iniciativa no busca fomentar un negocio inmobiliario:
“La filosofía de la subasta es que no sea un negocio inmobiliario. Está previsto que cada persona pueda acceder a un solo lote. Esta modalidad es una muy buena herramienta que tiene el Municipio para hacer que Claromecó crezca y que esos terrenos tengan una utilidad mayor de la que están teniendo ahora.
Y agregó: “Son espacios que el municipio no estaba aprovechando. Las ciudades crecen, esos terrenos hoy tienen un valor que antes no tenían y es una buena herramienta para que Claromecó siga desarrollándose”.

Reclamos vecinales y nuevas formas de contacto
Roche señaló que el vínculo con los vecinos ha cambiado, principalmente por el uso de redes sociales.
“Hoy muchas consultas llegan por mensajes privados. Antes la gente iba a la radio o al municipio; ahora te escriben por Instagram o Facebook”.
Entre los reclamos más frecuentes mencionó la nocturnidad, el consumo problemático, el agua, habilitaciones comerciales y loteos.
“El que llega al Concejo en persona generalmente ya agotó todas las instancias y llega muy enojado. Por eso tratamos de canalizar los reclamos, validarlos y dar respuestas, aunque no siempre son inmediatas”.
Consumos problemáticos: una deuda pendiente
Uno de los temas que Roche consideró más urgentes es el de los consumos problemáticos.
“Es una problemática recontra instaurada en Tres Arroyos. Fue uno de los temas que más me llamó la atención en las recorridas barriales”.
Explicó que hoy las opciones son limitadas:
“El único recurso es Salud Mental, con pocas camas y estadías muy cortas. Por ahí pasan las personas que ya están con una abstinencia o con un brote, ni siquiera es un paso intermedio”.
Esas personas terminan yendose a Bahía o a Necochea. El que no tiene recursos termina quedando fuera del sistema”.
Destacó el rol de un grupo de madres que impulsó la visibilización del tema con la visita de Gastón Pauls a Tres Arroyos:
“Muchas veces la idea surge de los vecinos y ellos son los mejores canalizadores de una idea o proyecto, más allá que sea el Municipio el que se tenga que encargar para gestionar, encontrar los fondos etc. Esa unidad generó una fuerza enorme que permitió traer a Gastón Paul y poner el tema en agenda”.
El problema estructural del agua
Roche fue contundente al referirse al agua potable:
“Es un problema estructural gravísimo. Si algo no le podemos achacar al vecinalismo es que no trajo obras, trajo muchas, pero claramente no fue una prioridad el agua.”
Recordó que: “desde hace dos años, incluso antes, había un dinero que estaba destinado para llamar a una licitación y pagar a un privado que se encargara del recambio de cañerias, y eso quedó a mitad de camino, y de dos años para acá no se subsanó absolutamente nada"
“La plata para hacer la licitación, estaba, pero no se llamó a licitación ni se contrató a ningún privado. De todas las herramientas que tiene un Municipio para contratar a un privado, no se abordó ninguna”.
“Es un problema estructural que debería haber sido abordado con mayor seriedad desde años atrás, pero la realidad es que desde hace dos años lo que se está haciendo es emparchar lo que surge”.
No obstante, indicó que el presupuesto 2026 contempla obras:
“Hay partidas destinadas a pozos y mejoras para reducir la presión de la cañería. Está contemplado, pero va a requerir un esfuerzo enorme de toda la comunidad”.
Participación ciudadana y política
Finalmente, Roche convocó a una mayor participación vecinal:
“La persona que nos convoca con una problemática también tiene que ser parte de la solución. Involucrarse implica involucrarse en política”.
Y concluyó:
“Las puertas están abiertas para que nos sigan consultando y pidiendo que nos involucremos, pero también necesitamos una comunidad más participativa”.





























