El 31 de diciembre de 2025, Stranger Things llegó a su fin con el estreno del capítulo 8 de la quinta temporada, titulado “The Rightside Up”. Con una duración cercana a las dos horas, el episodio que Netflix transmitió unificó los elementos centrales de la saga: la amenaza del Upside Down, el origen del mal, el poder de la amistad y el costo emocional de salvar el mundo.
La historia retoma los hechos sin transición. El grupo ejecuta un último plan para evitar la fusión definitiva entre Hawkins y el Upside Down. La llamada Operación habichuela mágica implica escalar una torre de radio dentro de ese mundo alternativo y esperar el avance del Abismo. El objetivo es permitir que Eleven (la protagonista principal de esta serie de Netflix) acceda a la mente de Vecna y detenga el proceso desde su origen.

La verdad detrás de Vecna y el enfrentamiento final
En el capítulo final de la serie, mientras Eleven es asistida por Hopper desde un tanque de agua, logra unirse mentalmente a Kali y Max para enfrentar a Henry Creel. En paralelo, el resto del grupo se adentra en el Abismo para rescatar a los niños secuestrados por Vecna, prisioneros en el Árbol del dolor. El rescate no está exento de pérdidas: la irrupción de la unidad militar Wolf Pack deriva en un enfrentamiento violento y en la aparente muerte de Kali, un golpe devastador que impulsa a la protagonista a desatar todo su poder.
El episodio en cuestión de la exitosa serie de Netflix también responde una de las preguntas más importantes de esta saga. A través de recuerdos, se revela que Henry fue influenciado desde niño por partículas del Mind Flayer, encontradas tras asesinar a un científico en el desierto. Aunque Will intenta convencerlo de que fue manipulado, Vecna rechaza cualquier redención y reafirma su alianza con la criatura, convencido de que la humanidad merece desaparecer.
La batalla culmina dentro del Desollamentes, una entidad colosal que exige un ataque coordinado. Cada integrante cumple un rol clave hasta que Eleven logra inmovilizar a Vecna. El golpe final lo da Joyce, quien lo decapita y pone fin a la amenaza con una frase que resume toda la serie: la defensa incondicional de la familia elegida.
Con Vecna derrotado, los niños secuestrados regresan a sus cuerpos y el vínculo con el Upside Down se rompe. Hopper y Murray activan una bomba que sella definitivamente el portal entre mundos, cerrando la herida que persiguió a Hawkins durante años.
El destino de Eleven queda abierto. Ella decide quedarse atrás para evitar que su poder vuelva a ser utilizado, y su aparente desaparición deja a sus seres queridos con más preguntas que respuestas. Dieciocho meses después, una última partida de Calabozos y Dragones ofrece una versión esperanzadora sobre su destino, aunque los creadores de esta serie de Netflix confirman que la interpretación queda en manos del público.
El epílogo muestra a cada personaje de la serie encontrando su camino, mientras una nueva generación comienza a jugar, repitiendo el ritual que dio inicio a todo. Así, Stranger Things se despide como empezó: con dados sobre la mesa y la sensación de que algunas historias nunca terminan del todo.

















