Amalia Granata reveló el duro diagnóstico que recibió su hijo Roque: “No era tan normal”

La diputada provincial brindó una entrevista donde se refirió por primera vez a la condición de salud que atraviesa el niño de 8 años.

Amalia Granata reveló el duro diagnóstico que recibió su hijo Roque: “No era tan normal”
La diputada provincial junto a Roque, su hijo menor.

Amalia Granata rompió el silencio en las últimas horas y reveló el diagnóstico de salud que recibió Roque, el hijo que tuvo con Leonardo Squarzon, que cambió el funcionamiento de su familia y dejó una recomendación a las madres.

En una entrevista con Puro Show, la diputada provincial de Santa Fe confirmó que su hijo Roque fue diagnosticado con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y dislexia. “Roque, mi hijo menor, tiene TDAH y Dislexia. Son temas de los que no se hablan como tampoco de las dificultades que tienen estos chicos en el colegio”, relató.

Amalia Granata y Leo Squarzon visitaron al papa Francisco junto a Uma y Roque.
Amalia Granata y Leo Squarzon visitaron al papa Francisco junto a Uma y Roque.

Antes no se diagnosticaba, no era tan normal. Eras el vago, el burro, el que no sabía. Hoy está diagnosticado y se le puede dar otro tipo de aprendizaje porque tienen otro ritmo”, continuó al destacar la importancia de reconocer este tipo de conductas y consultar con profesionales.

Entonces ejemplificó lo que ocurría tiempo atrás con niños que presentaban estas señales: “No es que ni sean ni burros ni vagos, simplemente que aprenden diferente al resto”.

Luego recordó como fue el paso de Roque, que hoy tiene 8 años, por el jardín de infantes: “No podía quedarse quieto, era como muy revoltoso y ahí empezamos a evaluar y a ver qué pasaba”.

Cómo reconoció Amalia Granata que su hijo tenía un trastorno de atención

“Una de las cosas por las cuales lo descubrimos es por las madres solidarias que se iban a quejar. La directora me llamó para ver qué pasaba con la lecto escritura y me compartió esas quejas“, comentó.

En ese momento, la diputada decidió encarar la situación de otra manera: “A mi los otros padres me importan nada porque si van al colegio a quejarse de un niño, necesitan terapia. Son adultos. Yo me concentré en mi hijo”.

“Cuando un niño no llega a un objetivo se frustra y a los 6 años, la frustración lo muestra rompiendo hojas o molestando al compañero. Empezamos a ver qué pasaba con una neuróloga y una psicóloga y llegamos al diagnóstico. Hoy estamos con un tratamiento que va a ser de por vida porque el TDAH es para toda la vida”, concluyó.