Sin papeles ni nada que indicara la procedencia, la Policía secuestró en la alta montaña tres fusiles, más de 300 municiones, plumas y patas de avestruz, un caparazón de un quirquincho, tramperos y otros elementos utilizados para la cacería furtiva. Un hombre de 47 años es el único detenido.
El allanamiento se realizó en un puesto ubicado en la zona conocida como Los Alojamientos, a unos 50 kilómetros de la villa cabecera de Uspallata, tras una información que recibió la Policía sobre que en el lugar había armas y municiones.
Allí secuestraron un fusil de guerra, otros dos calibre 22 largo y 300 cartuchos. Ninguno de estos elementos tenía su correspondiente documentación.
Se trata de un puesto de cazadores furtivos donde además encontraron patas y plumas de avestruz, un caparazón de quirquincho y varias jaulas y tramperos.































