Cómo hacer panqueques sin harina: la sencilla receta con solo 3 ingredientes

Estos panqueques se hacen en minutos y son ideales para una merienda exprés o un desayuno distinto.

Cómo hacer panqueques sin harina: la sencilla receta con solo 3 ingredientes
La receta para hacer los panqueques sin harina en pocos minutos.

Hay recetas que se vuelven virales porque cumplen con todo lo que estamos buscando hoy: pocos ingredientes, cero complicaciones y un resultado que sorprende. Eso pasa con estos panqueques sin harina que circulan en TikTok gracias a la cuenta @goclean.now y que se ganaron un lugar entre los favoritos de quienes quieren algo dulce, simple y más liviano.

Además de ser práctica, es súper versátil. Podés comerlos solos, sumarles frutas, untar con dulce de leche, yogur o armarlos tipo crepe. También funcionan bien con rellenos salados si eliminás la vainilla. Todo depende de cómo los combines, pero la base es siempre la misma y no falla.

En minutos podés tener unos panqueques caseros sin harina.
En minutos podés tener unos panqueques caseros sin harina.

Qué ingredientes se necesitan para hacer panqueques sin harina

  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de leche en polvo
  • 1 chorrito de esencia de vainilla
  • Un pedacito de manteca para cocinar

Nada más. No hay letras chicas ni ingredientes raros. Si tenés esto en casa, ya estás listo para arrancar.

Ideales para acompañar con dulce de leche o mermelada.
Ideales para acompañar con dulce de leche o mermelada.

Paso a paso, cómo preparar panqueques sin harina

  1. En un bowl, mezclá el huevo, la leche en polvo y la esencia de vainilla hasta lograr una preparación homogénea y sin grumos.
  2. Calentá una sartén antiadherente a fuego medio y derretí apenas un poco de manteca.
  3. Volcá una pequeña cantidad de la mezcla y distribuí suavemente para darle forma al panqueque.
  4. Cociná unos segundos hasta que solidifique, dalo vuelta con cuidado y terminá la cocción del otro lado.
  5. Retirá del fuego y repetí el proceso hasta terminar la mezcla.

El punto justo es clave: al no llevar harina, son más delicados que los clásicos. Cocinalos con paciencia y fuego medio para que no se rompan y queden parejitos.