El riesgo país volvió a caer y se acercó a la barrera de los 500 puntos básicos, un número que no se veía desde mediados de 2018. El índice elaborado por JP Morgan cerró en 513 puntos, tras retroceder 13 unidades en la última rueda, en un contexto marcado por la compra sostenida de reservas por parte del Banco Central y la suba de los bonos soberanos.
La noticia fue leída como una señal positiva por el mercado. En las últimas semanas, el BCRA logró acumular más de 1.000 millones de dólares, lo que reforzó la expectativa de una mayor capacidad de pago del Gobierno. Como reacción, los títulos en dólares subieron y las acciones argentinas avanzaron hasta 5 por ciento en Wall Street.
El riesgo país vuelve a ser tema de discusión en Argentina. Así lo da cuenta la plataforma Google Trends, la cual rastrea tendencias en el popular buscador. Según Trends, las consultas por el término “riesgo país” han visto un aumento significativo en las últimas 24 horas. Pero, ¿qué quiere decir este índice?
Qué es el riesgo país
El riesgo país es un indicador que mide cuán riesgoso es para un inversor prestarle dinero a un país. En términos simples, refleja la diferencia entre la tasa de interés que pagan los bonos de una nación, como la Argentina, y la que pagan los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados los más seguros del mundo.
Esa diferencia se expresa en puntos básicos. Cada 100 puntos equivalen a un 1 por ciento adicional de interés. Por ejemplo, un riesgo país de 500 puntos implica que la Argentina debería pagar cinco puntos porcentuales más que Estados Unidos para endeudarse en los mercados internacionales.
Cuanto más alto es el índice, mayor es la desconfianza de los inversores y más caro resulta tomar deuda. Cuando baja, ocurre lo contrario: mejora la percepción sobre la solvencia del país y se reducen los costos financieros.
Por qué bajó en estas semanas
La reciente caída del riesgo país está directamente vinculada a la suba de los bonos soberanos en dólares. En la última rueda, los Bonares avanzaron cerca de 1 por ciento y los Globales llegaron a subir más de 1,6 por ciento.
Detrás de este movimiento aparece el ritmo sostenido de compra de divisas por parte del Banco Central, que aprovechó la mayor liquidación del agro y las emisiones de deuda de empresas privadas. Según estimaciones del mercado, con un promedio diario de 61 millones de dólares, el objetivo oficial de acumular entre 10.000 y 17.000 millones podría alcanzarse hacia septiembre.

Analistas destacan que esta combinación de mayor oferta de dólares y tasas en pesos que le ganan a la inflación ayudó a contener la demanda y a reforzar la confianza en los activos argentinos.
Qué implica estar cerca de los 500 puntos
Un riesgo país en torno a los 500 puntos no significa que la Argentina haya dejado atrás todos sus problemas, pero sí marca una mejora sustancial frente a los niveles extremos de años recientes. Durante la actual gestión, el índice llegó a superar los 2.100 puntos a comienzos de 2024 y luego inició un sendero descendente, con altibajos.
Para dimensionar el dato, hay que remontarse a junio de 2018 para encontrar un valor similar, cuando el indicador tocó los 507 puntos. Desde entonces, atravesó picos por encima de los 4.500 puntos durante la pandemia y volvió a dispararse tras crisis políticas y económicas.
Estar cerca de los 500 puntos acerca al Gobierno a una eventual vuelta a los mercados internacionales de deuda, algo clave para refinanciar vencimientos y reducir la dependencia de organismos como el FMI. También mejora el clima para la inversión y ayuda a estabilizar otras variables financieras.
Mantener esa tendencia dependerá, en buena medida, de que se sostenga la acumulación de reservas y la estabilidad macroeconómica en los próximos meses.





























