Con el auge del mercado de pases en el fútbol argentino, los nombres que surgen para los equipos grandes hace que los hinchas se ilusionen y hasta el gesto de los propios futbolistas hace que se vuelvan locos. Eso ocurrió con André-Pierre Gignac que se mostró con la camiseta de Boca y le hizo un guiño a Juan Román Riquelme en medio de la búsqueda de delanteros para la Copa Libertadores.
El caso de Gignac representa el fenómeno global de futbolistas internacionales que despiertan el entusiasmo de los hinchas argentinos, especialmente ante la posibilidad de fichar figuras de renombre. La viralización de la imagen del delantero francés portando la “10” de Boca generó un impacto inmediato en las redes sociales y reavivó recuerdos de cuando su nombre sonó con fuerza como posible refuerzo del club de La Ribera. Su identificación con la casaca “xeneize” y la referencia directa a Riquelme, actual presidente de la institución, encendieron la ilusión de los fanáticos en un contexto donde la competencia por la Copa Libertadores exige incorporaciones de jerarquía.
La trayectoria de Gignac en el fútbol internacional, sumada a su condición de goleador histórico en México y exjugador de la selección francesa, le otorgan un prestigio especial. Su aparición con la camiseta azul y oro no pasó desapercibida y volvió a ponerlo en el centro de la escena mediática sudamericana, destacando la influencia del fútbol mexicano y la admiración mutua entre grandes instituciones del continente.

La historia de André-Pierre Gignac: de goleador en México a guiño Xeneize
André-Pierre Gignac inició su carrera profesional en Francia, donde vistió las camisetas de Lorient FC, Pau FC, Toulouse y Olympique de Marsella, antes de convertirse en leyenda en los Tigres de México. Su llegada a la Liga MX marcó un antes y un después: alcanzó el estatus de máximo goleador, sumando títulos en torneos locales e internacionales y consolidándose como uno de los extranjeros más exitosos en la historia del fútbol mexicano. Además, representó a la Selección de Francia en Eurocopa, Juegos Olímpicos y el Mundial, sumando experiencia en el más alto nivel.
El vínculo de Gignac con Boca Juniors se remonta a varias temporadas atrás, cuando su nombre apareció entre los candidatos a reforzar el ataque xeneize. Aunque la transferencia no se concretó, el propio jugador reconoció que existió una oferta formal durante la gestión de Daniel Angelici y el trabajo de Nicolás Burdisso como mánager. Finalmente, Gignac priorizó su continuidad en Tigres, donde expresó su deseo de retirarse tras una carrera plagada de éxitos.
La reciente aparición de Gignac con la camiseta de Boca, utilizando la “10” de Riquelme en un partido informal en Monterrey, volvió a generar furor. El delantero ya había enfrentado a River Plate en la final de la Copa Libertadores 2015, lo que incrementó su visibilidad ante el público argentino. La elección de lucir la indumentaria de Boca reavivó rumores e ilusiones, posicionándolo como uno de los nombres más deseados por los fanáticos.

Por qué Gignac nunca llegó a Boca y su legado internacional
Según declaraciones del propio Gignac al medio Gran Reforma, la propuesta de Boca fue real, pero su proyecto personal y las condiciones contractuales lo llevaron a continuar en México. El delantero explicó que su prioridad era retirarse en Tigres, donde encontró estabilidad y reconocimiento, además de un contrato competitivo. A pesar de ello, el gesto reciente con la camiseta xeneize fue interpretado como un guiño al club y a Riquelme, manteniendo vivo el interés de los simpatizantes.
En cifras, la carrera de Gignac impresiona: 807 partidos, 359 goles, 85 asistencias y múltiples títulos tanto en Francia como en México, incluyendo ligas, copas nacionales y la Liga de Campeones de la Concacaf. Su vigencia como referente del fútbol mexicano y la admiración que genera en Sudamérica refuerzan su estatus de futbolista internacional de elite.


































