Una madrugada de terror vivió una familia gitana de barrio Talleres Oeste, en la ciudad de Córdoba. Tres asaltantes de 23, 40 y 42 años ingresaron a la vivienda y estuvieron por más de dos horas en el interior de la vivienda torturando a las víctimas, simulando asfixiar con bolsas plásticas a niños y golpeando a una jubilada enferma.
Por la saña, los investigadores policiales sospechan que no se trató de un robo "común y corriente", sino un ataque planificado, motivado por cuestiones personales.
Ocurre que los tres detenidos, aunque no son gitanos, viven en ese barrio de Córdoba, donde la comunidad tiene una fuerte presencia.
En comunicación con Radio Mitre, el dueño de casa, Guillermo Traico, dijo: "La pasamos muy mal. Entraron a mi casa, se tiraron encima mío, me maniataron a mí, me pusieron una bolsa en la cara. Me tiraron en el suelo. También a mi señora, que sufre de problemas de tensión. Pedían plata. Teníamos 7 mil pesos, dólares y algunas alhajas”.



























