El Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María vivió este sábado 17 de enero una de sus noches más disruptivas. En una edición 2026 que apuesta fuerte a la renovación, Cazzu hizo su esperado debut y demostró por qué es una de las artistas más influyentes de la región. Pasada la medianoche, la “Jefa” se adueñó del escenario ante una multitud que agotó las localidades, repitiendo el éxito de convocatoria de la jornada anterior.

Cazzu y una propuesta que borró las fronteras de los géneros
Lejos de encasillarse, la cantante jujeña presentó un show diseñado especialmente para el Anfiteatro José Hernández. La propuesta arrancó con una fuerte impronta folklórica, rindiendo homenaje a las raíces que la vieron crecer, para luego transitar un puente musical hacia el trap, el reggaetón y el pop.

Acompañada por una banda de lujo que incluyó bandoneón, sección de cuerdas, vientos y guitarras, Cazzu desplegó un repertorio que repasó lo mejor de su trabajo “Latinaje”. El público pudo disfrutar de una fusión impecable donde no faltaron el tango, la salsa, la cumbia y los corridos tumbados, género que hoy marca tendencia a nivel mundial.
El cruce generacional en la grilla
La presencia de Cazzu no fue un hecho aislado, sino parte de una jornada que buscó el equilibrio entre lo tradicional y lo contemporáneo. La jujeña compartió cartel con pesos pesados como Jorge Rojas, Ahyre y Ulises Bueno, logrando que el festival conectara con un público mucho más joven que copó las gradas y también siguió el minuto a minuto a través de la transmisión oficial en YouTube.

Esta apuesta de la organización de Jesús María por incorporar sonidos urbanos parece haber encontrado en Cazzu a la embajadora perfecta: una artista que, a pesar de su éxito internacional en el trap, no olvida el sonido de su tierra.
“Cazzu hizo un giro de 180° en su carrera, algo impresionante y totalmente arriesgado. Ella nació para quemar el barco desde que salió de su pueblo buscando vivir de la música. No cualquiera lo hace" y “La visibilidad que le está dando Cazzu a su cultura es impresionante, ella nació para ser artista”, fueron algunos de los comentarios de los usuarios de X (antes Twitter) sobre su performance.
El respaldo de los grandes
Como ya lo había anticipado Soledad Pastorutti al hablar de la “revolución” del folklore, figuras como Cazzu y Milo J están siendo fundamentales para que los sonidos tradicionales sigan vigentes en las nuevas generaciones. Lo vivido este sábado en Córdoba no fue solo un recital; fue la confirmación de que la música argentina está más unida que nunca, sin importar las etiquetas.
























