Hospital Avellaneda: un consultorio modelo en diabetes infanto-juvenil

Con trabajo interdisciplinario y encuentros educativos, el Hospital Avellaneda se posiciona como referente en el abordaje integral de la diabetes infanto-juvenil.

Hospital Avellaneda: un consultorio modelo en diabetes infanto-juvenil
Con trabajo interdisciplinario y encuentros educativos, el Hospital Avellaneda se posiciona como referente en el abordaje integral de la diabetes infanto-juvenil.

El Ministerio de Salud Pública de Tucumán, bajo la conducción del doctor Luis Medina Ruiz, impulsa un espacio clave dentro del Hospital Avellaneda para el abordaje integral de la diabetes en la niñez y adolescencia. Se trata del consultorio de Diabetes Infanto-Juvenil, dirigido por la endocrinóloga infantil María Belén Torossi, que ofrece atención médica especializada y contención educativa a más de 60 pacientes.

“Trabajamos por demanda espontánea de martes a viernes junto con la licenciada en nutrición, Mariana Quintán. Atendemos a niños hasta los 14 años en pediatría y, a partir de los 15, los acompañamos en la transición hacia la atención en adultos”, explicó Torossi, quien remarcó que el seguimiento va más allá de lo clínico: también implica un acompañamiento constante a las familias.

El equipo de salud no solo brinda atención médica sino que promueve la educación en diabetes como pilar central para el tratamiento. Cada quince días se realizan encuentros en el aula de diabetes infanto-juvenil, que forma parte de la Escuela de Pacientes del hospital, donde se capacita a las familias en el automanejo de esta enfermedad crónica.

El servicio está organizado por edades: los adolescentes son atendidos los martes y jueves en el sector de adultos, desde las 10:00; mientras que los niños hasta 14 años son recibidos los miércoles y viernes en pediatría, desde las 8:00, siempre sin necesidad de turno previo.

“La mayoría de nuestros pacientes utilizan sensores de glucosa con monitoreo continuo, lo que nos permite hacer un seguimiento detallado de su evolución. En consultorio, trabajamos con ellos y sus familias para mejorar su control metabólico, enseñándoles sobre alimentación, medicación y hábitos saludables”, indicó la doctora Torossi.

Desde el Ministerio de Salud Pública se refuerza la importancia de este tipo de espacios para garantizar una atención integral, accesible y de calidad. “Lo más importante es que estamos disponibles todos los días, listos para brindar información y asistencia a quienes lo necesiten. Queremos que las familias sepan que no están solas en este proceso”, concluyó la médica.

El consultorio de Diabetes Infanto-Juvenil no solo representa un servicio asistencial, sino que se consolida como un verdadero sostén para los niños, adolescentes y sus familias, promoviendo calidad de vida y apostando a un futuro más saludable.